Un tribunal de Texas rechaza la apelación de un asesino que se comió uno de sus ojos

  • Washington, 19 mar (EFE).- Un tribunal de apelaciones de Texas rechazó un recurso de amparo en favor de un condenado a muerte que extrajo el corazón de dos de sus tres víctimas y después se sacó ambos ojos y se comió uno de ellos.

Un tribunal de Texas rechaza la apelación de un asesino que se comió uno de sus ojos

Un tribunal de Texas rechaza la apelación de un asesino que se comió uno de sus ojos

Washington, 19 mar (EFE).- Un tribunal de apelaciones de Texas rechazó un recurso de amparo en favor de un condenado a muerte que extrajo el corazón de dos de sus tres víctimas y después se sacó ambos ojos y se comió uno de ellos.

El Centro de Información sobre la Pena de Muerte informó hoy que el tribunal determinó que Andre Thomas, de 25 años, "está claramente loco, pero también está sano según la ley del estado de Texas".

Thomas fue condenado a muerte específicamente por el asesinato de la hija de 13 meses de su esposa, de quien estaba separado, hace cinco años en el condado de Grayson.

Según manifestaron los fiscales durante el juicio, en el incidente Thomas también dio muerte a puñaladas a la mujer y a su hijo de cuatro años, a quienes les extrajo el corazón.

Poco después se dirigió al Departamento de Policía donde confesó los asesinatos y dijo que Dios le había ordenado cometerlos.

Durante el juicio en 2005, los abogados de Thomas dijeron que los asesinatos habían sido resultado de alucinaciones causadas por la enfermedad mental del acusado.

Sin embargo, en un documento de 14 páginas en el que justificó el rechazo de la petición, la jueza Cathy Cochran indicó que aunque Thomas "está claramente loco" también, según la ley de Texas, está sano para enfrentar el castigo.

"Hubo un amplio número de pruebas para rechazar el argumento de locura y (también pruebas) que respaldan la conclusión del jurado en cuanto a que (Thomas) sabía que su conducta era errónea en el momento en que mató a su mujer y a sus hijos", señaló.

Cinco días después de entregarse a la Policía, Thomas se extrajo el ojo derecho. Pese al incidente, un juez afirmó que estaba mentalmente sano para ser sometido al juicio que lo condenó a muerte.

En diciembre del año pasado, un guardia del corredor de la muerte de Texas encontró a Thomas en su celda con la cara cubierta de sangre.

Dijo a las autoridades del penal que se había extraído el otro ojo con la mano y que se lo había comido.

Después de ser sometido a tratamiento para curar sus heridas fue trasladado a una unidad psiquiátrica de la prisión.

Desde que el Tribunal Supremo de EE.UU. reimplantó la pena de muerte en 1976 han sido ejecutados 1.156 asesinos en todo el país.

Según cifras del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, de ese total 435 ejecuciones se han realizado en Texas.