Tribunales.- El acusado de compartir pornografía infantil por Internet no borró los archivos "por falta de tiempo"

La Guardia Civil rechaza la tesis del acusado de que usaba una versión del emule que impide que se compartan los archivos SANTANDER, 9 (EUROPA PRESS) El acusado de descargarse y compartir vídeos pornográficos de menores de edad por Internet a través del programa 'Emule' y de poseer asimismo CDs y DVDs grabados con más material de este estilo aseguró hoy que no borró los 591 archivos por "falta de tiempo" y para evitar perder espacio en su disco duro. Además, en su interrogatorio ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, el estudiante universitario S.D.V. explicó que en los dos ordenadores de su domicilio utilizaba una versión clonada del programa 'Emule', adaptada para impedir que sus archivos fueran compartidos. Sin embargo, los agentes de la Guardia Civil rechazaron esta tesis, indicando que tenía la versión oficial de este programa de intercambio de archivos. El acusado se enfrenta a una petición de penas por parte del Ministerio Fiscal de cinco años de prisión por un delito de corrupción de menores después de que en octubre de 2007 se encontraran en su domicilio de Santander unos 600 vídeos de pornografía infantil en sus dos ordenadores. En el registro se hallaron también 250 fotografías, 55 CDs y 16 DVDs que contenían pornografía infantil, y que fueron descargados con el 'Emule', desde donde fueron archivados para su posterior visionado, según sostiene el Fiscal. S.D.V. indicó que es usuario habitual de ordenadores y conoce este programa de intercambio de archivos, que empleaba para la descarga de películas, música o videojuegos. El estudiante universitario admitió haber descargado pornografía, entre ellas de carácter infantil, aunque precisó que estos últimos contenidos no le despertaban "interés". Sin embargo, no los borró por "falta de tiempo", ya que los pasaba a un DVD cuando el sistema le alertaba de la falta de espacio en su disco duro. Entonces, los pasaba a otro formato, con la intención de visionarlos y borrarlos luego, una costumbre que calificó de "manía estúpida". Frente a los cinco años de prisión que pide para él la Fiscalía, la defensa sostiene que el delito en realidad es de posesión de material pornográfico infantil, por lo que limita su petición de pena a una multa. Su letrada defendió que no se ha podido probar que la distribución de los vídeos llegara a hacerse efectiva. Así, detalló que no se ha consignado que archivos fueron compartidos, ni cuando exactamente, además de criticar que este material no se pusiera a disposición de las partes para su consulta. S.D.V. insistió en que nunca tuvo "intención" de realizar esas descargas, por lo que pidió "disculpas" a quienes se hubieran sentido ofendidos o afectados por estos hechos. SIN COMPARTIR El acusado explicó que en realidad, en sus dos ordenadores, conectados entre sí en red, lo que había era un 'mod' (versión modificada) del 'Emule', configurada para impedir que los archivos bajados se compartan, frente al uso habitual de los programas denominados 'Peer to Peer' (P2P), que premian que los usuarios comparten el material. S.D.V. admitió que si todo el mundo hiciera como él, se "arruinaría la Red, porque no habría nada" para descargar. Sin embargo, un Guardia Civil rechazó que el 'Emule' estuviera clonado. Los agentes que participaron en esta operación relataron que esta se inició por iniciativa policial, con la realización de búsquedas de vídeos concretos, con lo que determinaron que 1.180 direcciones IP en todo el mundo los compartían, 82 de ellos en España. Uno de los efectivos señaló que se comprobó que, en el ordenador del acusado, los archivos se habían desplazado a otra parte del disco duro, en una carpeta que a su vez se había configurado para que su contenido pudiera ser compartido. También reseñaron que, pese a que la IP --el identificador del ordenador-- era en realidad dinámica o cambiante, se comprobó que no se vulneró en ningún momento la configuración del equipo, que para ello contaba además con herramientas como antivirus. Los agentes refirieron que el acusado no descargó el material "casualmente", sino que tuvo que utilizar "necesariamente" alguna palabra cuyo contenido diera nombre al archivo. En cambio, un perito aportado por la defensa, físico y experto en informática, resaltó que existen métodos para evitar que los archivos se compartan, consideró que no se ha probado que de los ordenadores del usuario "salieran" al exterior archivos de contenido pedófilo.