El pleno del Ayuntamiento de Vigo aprueba la ordenanza antibotellón, que recoge sanciones entre 300 y 3.000 euros

Establecerá zonas protegidas donde se prohíben las concentraciones que "alteren la convivencia" VIGO, 30 (EUROPA PRESS) El pleno del Ayuntamiento de Vigo aprobó hoy, con los votos a favor del PSdeG y el BNG, y la abstención del PP, la Ordenanza Municipal reguladora de la convivencia ciudadana y el ocio, conocida como la 'ordenanza antibotellón', que incluye sanciones de entre 300 y 3.000 euros. La ordenanza, que tiene como finalidad "regular la utilización de los espacios públicos para evitar usos excluyentes y abusivos", según explicó el concejal de Seguridad, Xulio Calviño, prohíbe las concentraciones de personas en espacios abiertos "consumiendo bebidas de cualquier tipo o realizando otras actividades", cuando "alteren gravemente la pacífica convivencia ciudadana". Asimismo, también prohíbe la venta de alcohol en las vías o espacios públicos, excepto terrazas y eventos culturales y festivos autorizados. En la nueva norma, se consideran infracciones muy graves la obstrucción al control de la Policía Local, y el deterioro grave de los espacios públicos; infracciones graves serán las concentraciones de personas, como el 'botellón', que alteren la convivencia y el descanso, o los juegos en espacios abiertos --circulación "temeraria" con patines o monopatines por lugares destinados a peatones--. Por otro lado, se califican como infracciones leves, otros daños a los espacios públicos --graffitis o pintadas--, la realización de necesidades fisiológicas en esos espacios, timbrar indiscriminadamente en los portales de edificios, golpear papeleras u obstruir el acceso a portales y garajes vecinales. Con esta tipología establecida, las infracciones muy graves serán sancionadas con multas de 1.501 a 3.000 euros; las graves, de 751 a 1.500 euros; y las leves, con multas de 300 a 750 euros. Según se recoge en la ordenanza, las multas en caso de faltas graves y leves podrán ser sustituidas por trabajos en beneficio de la comunidad, o cursos formativos sobre convivencia ciudadana. Asimismo, el importe que el Ayuntamiento recaude de estas sanciones se destinará a mejorar el espacio urbano y a financiar campañas formativas y educativas. ALEGACIONES El proyecto de ordenanza recibió, según explicó Xulio Calviño, las alegaciones de la Asociación de Empresarios de Salas de Espectáculos y Discotecas de Pontevedra, que fueron desestimadas, y del 'Valedor do Cidadán', que sí fueron tenidas en cuenta e incluidas en la redacción final de la norma. Los empresarios de salas de fiestas pretendían que el Ayuntamiento estableciese la "prohibición absoluta de venta y consumo de alcohol en la vía pública", que fue rechazada porque la ordenanza recoge esa prohibición "siempre y cuando se altere la convivencia", según matizó el edil de Seguridad. Esta asociación también presentó una alegación --igualmente desestimada-- para pedir que las multas a los infractores no puedan ser sustituidas por trabajos a la comunidad o cursos. Por su parte, la ordenanza recoge las propuestas realizadas por el Valedor do Cidadán, Luis Espada Recarey. Por un lado, se establece el derecho de las personas sancionadas a presentar alegaciones; también se refleja la "responsabilidad civil de padres y tutores" en caso de las infracciones sean cometidas por menores de edad. Además se recoge, a petición del Valedor, que las multas puedan cambiarse por cursos de formación; y que lo recaudado se destine a campañas de concienciación sobre los efectos nocivos del consumo de alcohol y drogas. Según explicó el concejal de Seguridad, la primera de las zonas de la ciudad que se declarará protegida, y en la que empezará a ejecutarse lo recogido en esta ordenanza es la de Loriga. La nueva norma municipal, una vez aprobada en pleno, tendrá que ser publicada en el Boletín Oficial de la Provincia antes de su entrada en vigor, en un plazo de unos 15 ó 20 días, según fuentes municipales.