El acusado de una agresión racista en Barcelona afirma que se da "asco" cuando ve el vídeo

  • Barcelona (España), 19 feb (EFE).- El acusado de la agresión racista a una menor ecuatoriana en un vagón de tren en Barcelona, Sergi Xavier M.M., afirmó hoy que no recuerda nada porque ese día iba borracho y drogado, aunque, tras ver el vídeo de la agresión, aseguró que se da "asco" a sí mismo.

El acusado de una agresión racista en Barcelona afirma que se da "asco" cuando ve el vídeo

El acusado de una agresión racista en Barcelona afirma que se da "asco" cuando ve el vídeo

Barcelona (España), 19 feb (EFE).- El acusado de la agresión racista a una menor ecuatoriana en un vagón de tren en Barcelona, Sergi Xavier M.M., afirmó hoy que no recuerda nada porque ese día iba borracho y drogado, aunque, tras ver el vídeo de la agresión, aseguró que se da "asco" a sí mismo.

"Me doy asco a mí mismo. Ese día no era yo", declaró el joven en el juicio por la agresión que se celebra en la Audiencia de Barcelona en respuesta a las preguntas de su abogado y tras renunciar a contestar a los letrados de las otras partes personadas, la Fiscalía y el gobierno regional de Cataluña.

"Nadie merece lo que le hice a esa chica", añadió el joven, que aseguró sentirse arrepentido por lo que hizo, aunque precisó que no recordaba nada de lo sucedido porque aquel día había bebido algunos cubalibres y cervezas, además de tomar pastillas de éxtasis.

La Fiscalía pide tres años de prisión para Sergi Xavier M.M. por considerar que la agresión, ocurrida el 7 de octubre de 2007 en el interior de un vagón de tren urbano en la ciudad de Barcelona, constituye un delito contra la integridad moral y otro de lesiones.

La agresión quedó grabada por las cámaras de seguridad del vagón, y en las imágenes se ve a Sergi Xavier propinando diversos manotazos y una patada a la menor, mientras le lanza insultos racistas ante la pasividad de otro viajero.

A raíz de la agresión, la joven sufrió un cuadro de ansiedad compatible con un estrés postraumático moderado, según la Fiscalía.

El Gobierno regional de Cataluña, que se ha personado como acusación popular, pide provisionalmente una pena de 20 meses de cárcel y una multa de 750 euros (unos 940 dólares), así como que se prohíba al acusado acercarse a la zona donde vive la víctima durante dos años.

Las imágenes de la agresión tuvieron una gran difusión mediática y despertaron una gran indignación no sólo en España, sino también en el país de origen de la menor.

En una visita a Barcelona días después de los hechos, la ministra de Exteriores de Ecuador, María Fernanda Espinosa, dijo que se trataba de un delito "flagrante" y anunció que el Ejecutivo se ocuparía personalmente de las gestiones legales del caso, porque querían que fuera "ejemplificador".