La premio Nobel Ebadi considera equivocado el boicot a la Conferencia sobre Racismo

  • Roma, 24 abr (EFE).- La premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi ha asegurado que los nueve países que el pasado lunes boicotearon la Conferencia de la ONU sobre el Racismo en Ginebra deberían haber participado para "presentar su modo de pensar".

Roma, 24 abr (EFE).- La premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi ha asegurado que los nueve países que el pasado lunes boicotearon la Conferencia de la ONU sobre el Racismo en Ginebra deberían haber participado para "presentar su modo de pensar".

En una entrevista publicada hoy por el diario italiano "La Repubblica", Ebadi manifiesta que estos países, entre los que se encuentran Italia, Estados Unidos e Israel, "habrían hecho mejor participando" porque "si se quiere tener razón, hay que defender el propio punto de vista".

A la pregunta de si el diálogo se debería mantener después de las declaraciones del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que calificó a Israel de "régimen racista", la premio Nobel ha asegurado que ella siempre ha sido contraria "a cualquier tipo de confrontación".

"Si se es contrario a la guerra, la otra solución posible es el diálogo", ha apuntado Ebadi.

Asimismo, se ha mostrado "convencida" de que las divergencias entre Irán y Estados Unidos pueden resolverse por medio del diálogo, entre otras cosas porque en este último país viven dos millones de iraníes.

"Bastaría coger cinco parientes y amigos de cada una de estas personas para tener un buen número de iraníes que quieren el diálogo, y que lo esperan en un tiempo razonable", ha precisado.

Ebadi ha señalado que, "como iraní", está en contra del modo de expresarse de Ahmadineyad y ha añadido que "en vez de esperar que Israel desaparezca", se debe procurar que "nazca un estado independiente palestino lo antes posible".

Estados Unidos, Israel, Australia, Canadá, Italia, Holanda, Polonia, Nueva Zelanda y Alemania decidieron el pasado lunes no participar en la Conferencia sobre el Racismo organizada por la ONU en Ginebra por considerar que iba a convertirse en un foro anti-sionista.