Siria pide más tolerancia en la polémica cumbre del racismo

GINEBRA, Suiza (Reuters) - Siria pidió mayor tolerancia el martes en una conferencia de la ONU sobre el racismo que se celebra en Ginebra, mientras los diplomáticos intentaban quitar importancia a las palabras del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que provocaron la salida de varios países en señal de protesta.

Al día siguiente de que Ahmadineyad hablara del "gobierno totalmente racista de Israel", llevando a decenas de delegados de países occidentales a dejar la sala, el líder de la delegación siria Faysal Mekdad dijo que las diferencias de opinión deberían ser normales en las grandes cumbres de la ONU.

"En Siria consideramos que esto es natural, ya que estas diferencias podrían ser saludables. Sin embargo, no podemos permitir que las diferencias de opinión paralicen nuestros esfuerzos de lograr un mundo libre de racismo, discriminación racial, xenofobia, ocupación extranjera o intolerancia", manifestó.

El jefe de la delegación de Pakistán, Nawabzada Malik Amad Jan, también pidió una intervención continuada en el encuentro que durará una semana. "En nuestra opinión, el compromiso, y no el distanciamiento, es el mejor camino".

Responsables de la ONU y defensores de los derechos humanos criticaron a los delegados de la Unión Europea y otros estados que dejaron el plenario mientras hablaba Ahmadineyad, sosteniendo que deberían haberse quedado y presentado sus opiniones diversas.

"La mejor respuesta a este tipo de eventos es responder, corregir, y no marcharse, no retirarse y boicotear la conferencia", dijo el lunes por la noche el Alto Comisario de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay. "Si eso pasa, ¿quién va a dar una respuesta racional a lo que se ha dicho?"

Otros criticaron a Estados Unidos y otros países occidentales que optaron por no acudir a la conferencia para evitar dar legitimidad a las críticas a Israel. Los esfuerzos árabes por definir el sionismo como racista ya llevaron a que EEUU e Israel abandonaran la última conferencia importante de la ONU sobre el tema, celebrada hace ocho años en Sudáfrica.

"La triste verdad es que los países que han dicho que querían evitar una repetición de la polémica conferencia sobre el racismo de 2001 son los que están desatando ahora el colapso de un consenso mundial en la lucha contra el racismo", dijo Human Rights Watch.

La mayoría de los que salieron del plenario regresaron posteriormente y participaron en la elaboración de la declaración final, que se alcanzó el martes por la tarde por consenso.