Las carreteras que comunican a Quito con el resto de Ecuador están en emergencia

  • Quito, 18 feb (EFE).- Las carreteras que comunican la capital ecuatoriana, en la zona andina, con el resto del país se encuentran en situación de emergencia debido a los derrumbes y deslaves provocados por las intensas lluvias que vive Ecuador, informó hoy el prefecto de la provincia de Pichincha, Gustavo Baroja.

Las carreteras que comunican a Quito con el resto de Ecuador están en emergencia

Las carreteras que comunican a Quito con el resto de Ecuador están en emergencia

Quito, 18 feb (EFE).- Las carreteras que comunican la capital ecuatoriana, en la zona andina, con el resto del país se encuentran en situación de emergencia debido a los derrumbes y deslaves provocados por las intensas lluvias que vive Ecuador, informó hoy el prefecto de la provincia de Pichincha, Gustavo Baroja.

Baroja, en declaraciones a Radio Quito, explicó que la situación es "grave" y la reconstrucción "complicada", y añadió que el derrumbe de anoche en la vía Alóag-Santo Domingo, que atrapó a cinco personas, "es de tal proporción" que "no permite abrir la carretera".

El alud arrastró al menos a cinco personas que fueron rescatadas en la madrugada, aunque según Baroja las unidades de rescate y el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía "se encuentran trabajando" y se espera "que hayan sido sólo estas cinco personas rescatadas las únicas víctimas".

Según Geovanny Benítez, prefecto de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas (suroeste de Quito), los "rescatistas han procedido a peinar la zona y no se han encontrado desaparecidos", aunque indicó que no se tiene una "apreciación clara" de los afectados por el alud de anoche.

"Los rescatados no dan información clara de si hay más personas. Aducen que posiblemente sí las hubo, pero hasta este momento no ha sido ubicada persona alguna que haya sido atrapada por el alud", explicó Benítez.

Desde el pasado fin de semana las lluvias han provocado numerosos derrumbes en las vías que conectan la sierra del país con la costa y al día de hoy, según el prefecto de Pichincha, en las vías Alóag-Santo Domingo y Calacalí-La Independencia hay al menos nueve puntos críticos, "sin contar los derrumbes pequeños".

"Tenemos maquinaria alquilada, además de la nuestra, hemos triplicado los esfuerzos, 200 hombres están trabajando permanentemente en las dos carreteras, pero la naturaleza parece que nos va ganando", afirmó Baroja.

Según el prefecto, en la situación actual de emergencia no se puede asegurar que las comunicaciones viales estén preparadas para el festivo de carnaval, en el que los desplazamientos desde la sierra a la costa son muy numerosos.

Además, indicó que a pesar del monitoreo permanente sobre las vías "si las cosas siguen como están" se cerrará el paso, porque, precisó, no se va a arriesgar "la vida de un sólo ser humano".

"En las decisiones están involucrados la Defensa Civil, el Ejército, la Policía y las instituciones de Gobierno", apostilló.

Baroja insistió en que la situación "es grave, muy delicada" y sugirió que podría postergarse el festivo porque "evidentemente" no se podrán tener las carreteras "como para la movilización del carnaval", ya que sólo queda la vía de Latacunga-Ambato para comunicar la sierra con el litoral, explicó.

Por otra parte, los medios locales informaron hoy de que la madrugada del pasado martes una camioneta fue arrastrada por un derrumbe en la vía La Maná-Quevedo, en la provincia andina de Cotopaxi, lo que provocó la muerte de uno de sus ocupantes, mientras que otros dos se encuentran desaparecidos.

En Imbabura, al norte del país, también la vía Ibarra-San Lorenzo sigue con problemas de circulación y en la provincia de Esmeraldas (noroeste) las inundaciones provocadas por el temporal causaron las destrucción de varias viviendas.

Según el diario La Hora, al menos siete provincias del país tendrían problemas de comunicación en sus carreteras por efecto de las lluvias.

Asimismo, la restricción en la circulación y los cortes de carreteras dificultan el transporte de mercancías, y los mercados de la zona andina del país comienzan a tener menos productos para ofrecer, además de experimentar un cierto aumento en los precios.