El primer plan de barrios de Barcelona se cierra con 9,2 millones más de inversión

BARCELONA, 29 (EUROPA PRESS)

Dos de los primeros barrios de Barcelona que se acogieron a la primera convocatoria del plan de barrios de la Generalitat, los de Santa Caterina y Sant Pere del distrito de Ciutat Vella, han cerrado las actuaciones con una inversión suplementaria del Ayuntamiento de 9,2 millones de euros, que eleva la cantidad presupuestada inicialmente a 23,8. eN la convocatoria, de 2004, también participa Roquetes.

El condicionamiento del Pou de la Figuera es la bandera del plan de inversión, cuya previsión inicial de 14,6 millones se financió a partes iguales entre el Consistorio y la Generalitat. Precisamente en la zona se empezarán en un mes las obras para ubicar una guardería, un 'casal' de jóvenes y una escuela de adultos en el Palacio Alòs, la antigua Penya Cultural Barcelonesa.

Los 16 indicadores sociales que se analizan para otorgar las ayudas han mejorado en los barrios y ahora suman 39 puntos cuando inicialmente eran 45, cifra que implica más dificultades. Además, el 86,9 por ciento de habitantes no se irían del barrio, afirmó hoy el secretario de Planificación Territorial de la Generalitat, Oriol Nel·lo, en declaraciones a los periodistas.

La concejal de Ciutat Vella, Itzíar González, destacó que, además de mejorar el espacio público, rehabilitar viviendas y crear equipamientos, el plan ha servido para dejar "un rastro de madurez política" haciendo que vecinos y distrito sean corresponsables de mejorar los barrios.

Explicó que, tras Evaluar los resultados, los vecinos reclaman una residencia para ancianos y, mientras no llegue, un plan de acompañamiento. Además, reflexionan acerca de la necesidad de promocionar económicamente la zona. El plan ha servido al distrito para situar cinco obras del Fondo de Inversión Local en este ámbito, como iluminar mejor la plaza Allada Vermell.

Nel·lo dijo que el plan hace de "catalizador", atrayendo más inversiones de las administraciones y de privados. Añadió que los nueve planes de barrio abiertos en Barcelona suponen cerca de 150 millones de inversión y apostó por que la Generalitat se ponga "al lado de los ayuntamientos" donde constatan más dificultades urbanísticas.