Govern y Ayuntamiento ayudarán con 2.900 euros anuales a las familias que se encuentren en una situación de necesidad

PALMA DE MALLORCA, 16 (EUROPA PRESS) El Govern y el Ayuntamiento de Palma suscribieron hoy un convenio mediante el cual destinarán ayuda económica de urgencia a personas y familias que han visto reducidos sus ingresos a consecuencia de la crisis y que se encuentran con dificultades económicas para cubrir sus necesidades básicas. Las ayudas serán de un máximo de 2.900 euros por familia y año y van dirigidas a cubrir los gastos de alimentación --como el abono del coste de los comedores escolares--, alojamiento, recibidos de agua y luz, desplazamiento de transporte escolar o bien de transporte para poder llegar al lugar de trabajo o a cursos de formación laboral. Estas ayudas, de cariz extraordinario, se destinarán a personas y familias "normalizadas" que antes de la crisis, con los ingresos económicos que tenían, podían cubrir sus necesidades básicas, y nunca se habían visto en la necesidad de acudir a los servicios sociales municipales, o eran usuarias de manera muy ocasional. De esta manera, en Palma las oficinas municipales de registro ya están preparadas para informar a los ciudadanos sobre los requisitos y la forma de concesión de las ayudas, la gestión de las cuales corresponde a los ayuntamientos. Así, se pueden pedir las ayudas para cubrir gastos de alimentación para la manutención en general; alojamiento (gastos de pensión u hostal); alquileres en los casos que quede acreditado que las personas beneficiarias no pueden acogerse a las ayudas de arrendamiento que gestiona la Conselleria de Vivienda y Obras Públicas; gastos de luz, gas y agua; ropa para los miembros de la unidad familiar y gastos de transporte público o escolar para la asistencia a centros educativos, al trabajo, a tratamientos especializados de salud y a actividades formativas. El convenio fue suscrito hoy por la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, y por el regidor de Bienestar Social, Participación y Cultura, Eberhard Grosske. Tras constatar que cada vez había más familias normalizadas que se acercaban para pedir ayuda a través de los servicios sociales municipales, la Conselleria diseñó un plan de urgencia con dos vertientes: ayudas económicas, que los ayuntamientos gestionarán directamente, y subvenciones a ONG para que distribuyan alimentos. UN MILLÓN DE EUROS PARA AYUNTAMIENTOS Las ayudas económicas de los ayuntamientos, incluyendo Palma, disponen de un presupuesto de un millón de euros --con la posibilidad de ampliarlo medio millón más--, que se distribuye entre los diferentes municipios según el incremento del paro registrado entre 2007 y 2008. Aplicando este baremo, al Ayuntamiento de Palma le correspondieron 418.000 euros. La segunda línea de actuación --subvenciones a ONG de fuerte implantación en las Islas para poder garantizar la distribución de alimentos-- está dotada con 900.000 euros. Por otra parte, Santiago apuntó que el hecho de que las ayudas se distribuyan a través de los diferentes servicios sociales de cada municipio implica un importante "grado de autonomía municipal", puesto que cada municipio instrumentalizará la concesión de las ayudas según las necesidades de su población. Por su parte, Grosske informó que gracias al convenio firmado hoy será posible que el Ayuntamiento de Palma "implante un número muy significativo de recursos para los ciudadanos que se ven afectados por la crisis económica y que se están colocando en una situación de vulnerabilidad social". "Esto responde a una línea general que tiene la Conselleria para el conjunto de la comunidad y que, desde el punto de vista de Palma, supone un apoyo a nuestras políticas, puesto que uno de los objetivos que se marcó la Regiduría de Bienestar Social fue el incremento de las ayudas directas a las familias en situación de vulnerabilidad social", aseguró Grosske. Finalmente, Grosske recordó que los recursos municipales para este concepto --incluyendo la aportación de 418.000 euros hecha hoy por la Conselleria-- se han incrementado en un 52 por ciento respecto al 2008.