Bajan a 7 los ingresados en Madeira por la caída del árbol que dejó 13 muertos


  • Un  viejo roble de 200 años cayó sobre una multitud de fieles que encendían velas cerca de una fuente.

  • Siete personas permanecen ingresadas en el Hospital de Funchal (Portugal) con heridas de diferentes consideración.

La caída de un árbol en una fiesta religiosa  deja al menos 11 muertos en Madeira

La caída de un árbol en una fiesta religiosa deja al menos 11 muertos en Madeira

Siete personas permanecen ingresadas en el Hospital de Funchal (Portugal) con heridas de diferentes consideración, tras la caída de un árbol el martes durante una procesión en la aldea de Monte, donde murieron trece personas y resultaron heridas 49.

Según informó hoy en rueda de prensa Miguel Reis, médico del Hospital de Funchal -capital del archipiélago de Madeira-, entre los hospitalizados hay 5 adultos y dos niños, uno de dos años y otro de catorce.

Reis también confirmó hoy que de los 13 muertos, 8 son mujeres y 5 hombres, entre los que se encuentran un niño de un año y dos personas extranjeras, cuyas nacionalidades no fueron precisadas.

Los hechos ocurrieron al mediodía de ayer en el pueblo portugués de Monte, que está ubicado a las afueras de Funchal, tras la caída de un roble centenario de grandes dimensiones sobre decenas de devotos que participaban en la romería de Nuestra Señora del Monte, una de las fiestas más relevantes de esta región insular.

Cientos de personas estaban congregadas a la espera del inicio de la procesión en la zona de "Largo da Fonte", cuando el árbol centenario de grandes dimensiones se desplomó sobre las devotos.

El Gobierno regional de Madeira decretó ayer tres días de luto con motivo de la tragedia

A media jornada, un viejo roble de 200 años cayó sobre una multitud de fieles que encendían velas cerca de una fuente, delante de una imagen de Nuestra Señora del Monte, informó también la cadena de televisión SIC Noticias.

Esta fuente está rodeada de numerosos árboles centenarios y atrae cada año a numerosos habitantes de Madeira durante la fiesta del Monte.

Se estableció un perímetro de seguridad en torno al lugar de culto, donde los fieles, consternados, se agolpaban para obtener información de las víctimas o para ayudar a los servicios de socorro.