Las empresas suministradoras de gas de Euskadi deberán realizar los controles periódicos de las botellas de gas butano

En 2008 se realizaron un total de 194.290 inspecciones o revisiones en instalaciones de gas

VITORIA, 8 (EUROPA PRESS)

Las empresas suministradoras de gas de Euskadi deberán realizar desde hoy y de forma obligatoria los controles periódicos de las botellas de gas butano, de acuerdo con el decreto aprobado el pasado 24 de marzo por el Gobierno vasco que elimina la obligación de la persona usuaria de contratar las revisiones, al igual que ocurre en las instalaciones de gas natural.

El viceconsejero de Comercio y Seguridad Industrial, Rodrigo García, y el director de Consumo, Rubén Mendiola, dieron hoy a conocer el balance de los datos de 2008 sobre instalaciones de gas en Euskadi que revela que durante el pasado año se realizaron un total de 194.290 inspecciones o revisiones de las instalaciones de gas, lo que supone un 17 por ciento más que en 2007.

Según datos del Ejecutivo vasco, en la Comunidad Autónoma Vasca existe un total de 714.000 usuarios de gas, de los cuales 548.000 son de gas canalizado, 140.000 de botellas de butano y 26.000 de depósitos de propano.

En las instalaciones de gas canalizado se realizaron 169.262 inspecciones de un total de 547.893. En cuanto a las botellas de gas butano, se realizaron 16.638 revisiones de un total de 215.173 clientes registrados. Sin embargo, se calcula que los usuarios no son superiores a 140.000, ya que cuando se cambia de suministro no se suele comunicar la baja a la empresa.

El Gobierno vasco estima que el grado de cumplimiento de las revisiones en estas instalaciones es del 50 por ciento, motivado por la obligación de la propia persona usuaria de solicitar la revisión. Sin embargo, el departamento de Industria prevé que este nivel de cumplimiento aumentará gracias al reciente cambio normativo que acaba de realizarse con el objetivo de eliminar riesgos en las instalaciones de gas.

El pasado 24 de marzo se aprobó el decreto 70/2009, que hoy entra en vigor, mediante el cual se elimina la obligación de la persona usuaria de contratar las revisiones de las inspecciones de gas butano, pasando la obligación de inspección a la empresa suministradora de gas, al igual que ocurre en las instalaciones de gas natural.

Desde el Ejecutivo explicaron que con esta medida se unifica la obligación de realización de las inspecciones, indepentemente de que el suministro sea de gas natural, y se evitará la actuación de empresas fraudulentas que se aprovechen de los usuarios menos informados. "Vamos a conseguir que desaparezcan de Euskadi", insistieron.

DEFECTOS ENCONTRADOS

Respecto a los defectos encontrados en las inspecciones realizadas, las instalaciones de botellas de gas butano son las que registran un mayor número de defectos graves con un 18,2 por ciento, debido principalmente a la antigüedad de las mismas y a la falta de revisión. En las instalaciones de gas canalizado se detectaron un 1,8 por ciento de defectos graves.

El departamento de Industria explicó que los defectos leves más habituales localizados durante las inspecciones o revisiones son la falta de mantenimiento de las calderas, la combustión defectuosa de gas o la falta de un dispositivo para impedir el funcionamiento simultáneo de las calderas atmosféricas y las campañas extractoras cuando ambos están instalados en la cocina.

Los defectos más graves son la combustión peligrosa con concentraciones muy altas de monóxido de carbono, las fugas de gas y el revoco de gases el local por el mal funcionamiento de la chimenea de evacuación.

En este sentido, el viceconsejero de Seguridad Industrial, Rodrigo García, indicó que este año se han producido dos accidentes, uno por intoxicación en Vitoria, con tres afectados graves, y otro en Bilbao por una pequeña fuga.

Asimismo, recordó que en 2008 se registraron siete accidentes en instalaciones de gas, de los cuales dos fueron consecuencia de intoxicaciones por monóxido de carbono. Los otros cinco fueron leves y causados por pequeñas fugas de gas butano. "Si tenemos en cuenta que el número de clientes de gas en Euskadi es de 714.000, el número de accidentes que se han producido en los últimos años puede considerarse muy bajo", señaló.

Sin embargo, señaló que es muy importante facilitar las inspecciones, así como el mantenimiento de los aparatos, al menos dos años, y corregir los defectos que se observen, ya que "está en juego la seguridad de las personas".

NUEVO REGLAMENTO

Finalmente, el director de Consumo del Gobierno vasco, Rubén Mendiola, recordó que en marzo de 2008 entró en vigor el nuevo Reglamento estatal para este tipo de instalaciones que establece que las nuevas calderas que se instalen en edificios que no puedan evacuar humos por el tejado y que tengan que hacerlo por la fachada, deberán ser de baja emisión de contaminantes como las calderas de condensación.

Desde el Gobierno vasco se recomienda la instalación de este tipo de calderas, ya que "suponen un ahorro claro de energía". Además, a partir del próximo 1 de enero de 2010 no se podrán renovar las calderas atmosféricas por otras similares, por lo que se deberán sustituir por otras estancas o de condensación.

Para ayudar en la instalación de las calderas de condensación, el Ente vasco de Energía (EVE) dispone de un programa de ayudas denominado 'Plan Condensa' dotado por 450.000 euros. Hasta el próximo 30 de junio se podrá solicitar una ayuda de 200 euros por cada nueva instalación.