El juicio del Yak-42, visto para sentencia


DP 295/04 JCI 3 es el código de la causa penal abierta contra el general Vicente Carlos Navarro, el Comandante José Ramón Ramírez y el Capitán Miguel Ángel Sáez, todos ellos acusados por las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cuerpos de los militares que fallecieron en el accidente de avión de Turquía en la que es la peor tragedia de nuestro Ejército en tiempos de paz.

Seis años, cuatro negativas, tres acusados

A lo largo de estos años los familiares han tenido que enfrentarse no sólo a la pérdida de sus seres queridos, sino también a la exumación de los cadáveres año y medio después de darles sepultura o a un larguísimo proceso judicial marcado por las cuatro negativas de Teresa Palacios, magistrada de la Audiencia Nacional, a investigar el caso.

En este tiempo no han podido llegar a los últimos peldaños, aunque lo pidieron en 2005: ni el ex ministro Federico Trillo ni su entonces secretario general de Política de Defensa, Javier Jiménez-Ugarte, han comparecido. Lo que sí han podido conseguir es que se dijera ante el juez que no se realizaron autopsias o que se realizaron “autopsias light”, que no hubo identificación mediante ADN pese a que los cuerpos estaban totalmente calcinados.

De la mano del fiscal Fernando Burgos las familias de las víctimas fueron ganando pequeñas batallas que podrían encerrar una victoria futura: el objetivo de que los acusados cumplan 5 años de cárcel por no haber realizado correctamente su trabajo llegando, incluso, a falsificar documentos, como se admitió en noviembre de 2004.