La familia de las fallecidas al estrellarse un avión en Baeza (Jaén) se muestra contenta al reabrirse el caso

BAEZA (JAÉN), 29 (EUROPA PRESS)

La abogada de la familia de la mujer y su hija de nueve meses de edad que fallecieron al estrellarse un avión militar contra su casa de Baeza (Jaén) afirmó que hoy están "contentos" porque el Tribunal Supremo (TS) haya ordenado al Juzgado Togado Militar Territorial número 14 la reactivación del sumario, si bien puntualizó que estas personas llevan cargando sobre sus ánimos "cuatro años malísimos".

En declaraciones a Europa Press, la letrada especificó que la familia a estas alturas --el suceso tuvo lugar el 2 septiembre de 2005-- "no tiene confianza en que vaya a salir un responsable directo" después de que el piloto que dirigía ese avión muriera en el impacto contra el domicilio porque, lo demás, son cuestiones como averiguar qué tipo de control por radar se hizo de esa salida, si es sancionable o hasta dónde llegan las responsabilidades por todo ello.

"Tienen ya la esperanza un poco perdida", constató su abogada, quien destacó la importancia de investigar este suceso para aclarar todas las circunstancias dentro de un acto de justicia. Así, apuntó que, por ejemplo, este capitán fue ya sancionado por ir hasta Baeza, pero que esa sanción prescribió y no se cumplió. Después, otra vez que volvió se estrelló contra esta casa, lo que podría entenderse como si fuera un acto de tolerancia o consentimiento, de ahí que se tenga que investigar todo.

Ahora que el Tribunal Supremo ha estimado los recursos de las partes y se reactivará el sumario, la abogada de esta familia indicó que examinarán detenidamente las actuaciones y decidirán qué pruebas tienen que solicitar para que se realicen.

El alto tribunal consideró que el auto del Juzgado Togado que sobreseyó el caso en noviembre de 2007, declarando extinguida la responsabilidad por fallecimiento del autor, es nulo porque conculca diferentes derechos fundamentales de las partes personadas en este procedimiento.

Por un lado, se vulneró el derecho de la defensa porque se denegó la realización de informes periciales dirigidos a exculpar al piloto (por problemas en las turbinas de la avioneta), y por el otro se perjudicó a los vecinos de la zona y al Abogado del Estado porque no se les comunicó el auto de archivo, y no pudieron recurrirlo ante el Tribunal Militar Territorial, que archivó definitivamente el caso.