Las viudas de los dos militares muertos en junio en Bosnia critican que la investigación del siniestro es "una chapuza"

Desvelan que la comisión dependiente de Defensa está paralizada y preguntan por el traslado del aparato sin autorización judicial MADRID/TOLEDO, 11 (EUROPA PRESS) Las viudas del capitán Santiago Hormigo Ledesma, natural de la localidad ciudadrealeña de Miguelturra, y del sargento primero Joaquín López Moreno, originario de Talavera de la Reina (Toledo) --los dos militares fallecidos el 19 de junio de 2008 en un accidente de helicóptero en Bosnia--, Clara Pérez y Ruth Osete, denunciaron hoy que la investigación desarrollada por la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) --dependiente del Ministerio de Defensa-- es "una chapuza". Asimismo, reclamaron que el Departamento que dirige Carme Chacón aclare por qué no está en manos del juez que lleva el caso el GPS del piloto del aparato, que tiene datos sobre la trayectoria, y la cámara de fotos que llevaba uno de los militares alemanes fallecidos en el siniestro, así como el motivo por el que los restos de la aeronave fueron llevados a tres emplazamiento distintos sin la autorización previa de un magistrado. En rueda de prensa en la sede de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), las dos jóvenes, viudas de los militares pertenecientes al Batallón de Helicópteros de Ataque (BHELA I) de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, que tiene su base en Almagro (Ciudad Real), manifestaron su preocupación por el desarrollo de la investigación de la CITAAM y reclamaron conocer "la verdad" sobre las causas del accidente que acabó con la vida de sus parejas y de otros dos militares alemanes. El abogado que les representa en el proceso judicial abierto en un juzgado togado territorial de Madrid, Mariano Casado --secretario general de AUME--, desveló además que el trabajo de dicho órgano ha sido paralizado por el juez militar que lleva las indagaciones en España después de tener conocimiento de que los restos del helicóptero siniestrado fueron trasladados a tres dependencias distintas sin supervisión judicial alguna. Ese hecho fue puesto de relieve por las dos viudas como muestra de la poca confianza que les inspira el trabajo de la CITAAM, que consideran que no puede ser objetiva ni imparcial. Las dos mujeres criticaron además que el fiscal del caso ni siquiera hace preguntas durante la investigación de los hechos ante el magistrado castrense. "Está claro que estamos ante una investigación que pertenece a Defensa", afirmó Clara Pérez. DIEZ INTERROGANTES DE LA INVESTIGACIÓN Casado explicó los "diez interrogantes" que las viudas quieren ver resueltos, en primer lugar el motivo por el juez que instruye el caso no se desplazó a Bosnia para supervisar la investigación sobre el terreno y por el que el responsable de la instrucción no tenía más experiencia que la que corresponde a un teniente auditor. Esperan además que Defensa aclare por qué no se da información sobre la misión que cumplían los dos fallecidos y por qué la CITAAM no pidió ninguna autorización para "manejar" los restos de la aeronave siniestrada y recopiló ese material sin la supervisión del oficial instructor. Los interrogantes incluyen además el motivo por el que no se guardó la cámara de fotos que portaba uno de los militares alemanes que también falleció en el siniestro ni se almacenó el GPS del capitán Hormigo Ledesma, que contenía datos sobre la trayectoria del helicóptero. Las dos últimas preguntas que quedan por responder, según las familiares, se refieren a la razón por la que se enviaron los restos del helicóptero estrellado "sin autorización judicial" a la empresa privada ITP --especializada en motores y contratada por el Ministerio de Defensa-- y al INTA --dependiente del Departamento que dirige Carme Chacón--, así como el motivo por el que ni siquiera se les permite conocer quienes componen el equipo de la CITAAM que investiga los hechos. A preguntas de los periodistas, las viudas aseguraron que la investigación de la CITAAM "es una chapuza" y pusieron en duda su objetividad por considerar que todos los actores que participan en ella trabajan directa o indirectamente en la estructura del Ministerio de Defensa. CHACÓN HA INCUMPLIDO LO PROMETIDO En su primera comparecencia pública, ambas mujeres afirmaron que no han tenido "ninguna información" sobre las causas del siniestro o el curso de la investigación tanto por parte del Ministerio de Defensa como del Ejército desde el funeral por los dos militares ni han contado con apoyo psicológico alguno desde las honras fúnebres y aseguraron que la ministra de Defensa, Carme Chacón, ha incumplido su palabra porque no se está realizando una investigación a fondo del siniestro sino "una chapuza", según las palabras de Clara Pérez. "Queremos saber, queremos la verdad", subrayó Ruth Osetes antes de que su compañera recalcara que lo que les prometió la ministra de Defensa, una investigación a fondo, "no se ha cumplido". Ambas mujeres denunciaron el trato "frío y distante" que les ha dispensado el Ministerio de Defensa desde la muerte de sus dos familiares, manifestaron su preocupación y sus dudas sobre el desarrollo de la investigación del siniestro. Señalaron que, desde el principio, sintieron "confusión y desconcierto" y que, hoy por hoy, ocho meses después del accidente, no saben "nada" sobre las causas del siniestro y "nadie" del Ministerio de Defensa se ha puesto en contacto con ellas para informarles, salvo el jefe de la unidad en que prestaban servicio los dos fallecidos, el general García de las Hijas (jefe de las FAMET), que ayer llamó a una de ellas para saber cómo se encontraban. "Nos sentimos abandonadas desde el funeral", relató Ruth Osete. LA CARTA A LA MINISTRA, SIN RESPUESTA La viuda del capitán Hormigo Ledesma, Clara Pérez, desveló además que uno de los pocos contactos con el Ministerio de Defensa se produjo el pasado mes de diciembre y consistió en el envío de un regalo por parte de la ministra de Defensa, Carme Chacón. Ella decidió rechazar el obsequio por el malestar por el trato y por el curso de la investigación y le devolvió el paquete con una carta que aún hoy continúa sin respuesta. "No quería un detalle", subrayó Pérez, para después incidir en que lo que ella necesitaba era apoyo psicológico para que su hijo menor asuma por qué murió su padre.