Los vendedores del rastro entregan firmas en el ayuntamiento para rechazar la nueva ubicación en La Guía

GIJÓN, 13 (EUROPA PRESS)

Un grupo de vendedores del rastro de Gijón acudió hoy al registro municipal para presentar más de 300 firmas en las que se rechaza el traslado del mercado semanal a las inmediaciones del Palacio de Deportes de La Guía en la primera quincena de mayo y se solicita que se les reubique en los bajos del Molinón, donde se celebraba inicialmente.

Los vendedores del rastro se encuentran ubicados, de manera provisional, en el parque Hermanos Castro, antiguo Parque Inglés. El cambio desde la explanada del aparcamiento de El Molinón, que ocupaban hasta entonces, estuvo motivado por las obras de reforma del estadio municipal de fútbol. Sin embargo la pasada semana la concejala de Participación Ciudadana y Consumo, Pilar Pintos, aseguró que en un mes se adecuarán los servicios de contadores, baños y fuentes. Para trasladar el mercado a las inmediaciones del Palacio de Deportes de la Guía.

El anuncio ha causado gran malestar entre los vendedores que hoy no escatimaron en críticas contra la concejala y aseguraron que los motivos esgrimidos por la concejala para el nuevo traslado son "excusas", ya que a su juicio si es posible trabajar y vender en los bajos de El Molinón.

En declaraciones a los medios el presidente de la Asociación de vendedores ambulantes de Gijón, Fernando Hernández y el presidente de la Cooperativa de Vendedores Ambulantes de Asturias, José Antonio Jiménez, explicaron que de los cerca de 350 vendedores ambulantes del rastro gijonés "únicamente una decena" están a favor del traslado, mientras que el resto se oponen "tal y como reflejan las más de 300 firmas recogidas".

"Están jugando con los puestos de trabajo y el pan de muchas familias y parece que además se ríe de nosotros, porque en prensa no deja de decir que se nos tiene en cuenta, nos convocan a reuniones y luego deciden como quieren", dijo Hernández, que aseguró que a la concejala "el asunto del rastro se le fue de las manos" y reclamó la intervención de la alcaldesa.

En este sentido Jiménez indicó que el anterior cambio de ubicación y la "mala planificación del Ayuntamiento" les ha supuesto una bajada del 45% de las ventas y añadió que, ahora que la gente ya se empieza a acostumbrar y las ventas parecían repuntar, un nuevo cambio supondría una nueva caída que para muchos será ya insalvable.

En este sentido manifestó que los mercadillos, a diferencia de anteriores crisis, ya no son alternativas a los comercios y por ello tienen que competir con las grandes superficies que ajustan sus precios.

Jiménez recordó que el rastro de Gijón es el "mayor y más importante mercado de Asturias" y mueve a numeroso público. "El rastro arrastra mucha más gente que cuando juega el Madrid y parece que no lo tienen en cuenta, porque parece que nos llaman a las reuniones para hacer el paripé", concluyó.