Muere el piloto del caza F-22 que se estrelló en California

  • Los Ángeles (EE.UU.), 26 mar (EFE).- El piloto del avión de combate F-22 Raptor que se estrelló en el californiano desierto de Mojave fue declarado muerto en el hospital de la localidad de Victorville, según informó hoy la prensa local.

Muere el piloto del caza F-22 que se estrelló en California

Muere el piloto del caza F-22 que se estrelló en California

Los Ángeles (EE.UU.), 26 mar (EFE).- El piloto del avión de combate F-22 Raptor que se estrelló en el californiano desierto de Mojave fue declarado muerto en el hospital de la localidad de Victorville, según informó hoy la prensa local.

El accidente se produjo a unos 50 kilómetros al noreste de la base Edwards del Ejército del Aire de EE.UU., al sur de California, sobre las 10.00 de la mañana hora local del miércoles (17.00 horas GMT), por causas que se investigan.

El piloto, identificado como David Cooley, de 49 años, y con más de dos décadas de experiencia en las fuerzas aéreas, fue trasladado la hospital Victor Valley Community de Victorville, donde se certificó su fallecimiento.

Las autoridades militares explicaron que el avión partió de la base Edwards en una misión de entrenamiento, aunque no se especificó el contenido de la misma.

"Una aeronave que vuela desde Edwards lo hace para evaluar desde la estructura del fuselaje hasta la propulsión, la aviónica y la electrónica de combate, todo con el objetivo de asegurar que los sistemas de armamento son adecuados para sus misiones", dijo el portavoz de la Fuerza Aérea, Vince King.

En 2004, un caza F-22 se estrelló en la base aérea Nellis del estado de Nevada, lo que desencadenó la revisión de todos estos modelos de aviones durante dos semanas, en aquella ocasión el piloto pudo abandonar la cabina con seguridad.

La investigación desarrollada en aquel momento no encontró indicios de que existiera un problema en el diseño o en el sistema del F-22.

El caza Raptor, con capacidad para volar al doble de la velocidad del sonido, tiene un coste de 140 millones de dólares y fue construido para resultar invisible al radar y para el combate aéreo contra otras aeronaves, aunque posteriormente se reconvirtió para el combate aire-tierra.