Trillo admite que España no investigó el ataque porque Bagdad estaba tomada por tropas de EE.UU y Reino Unido

Remite su declaración por escrito a Pedraz al igual que Palacio, que recuerda que "recomendaron no viajar a Irak bajo ningún concepto"

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El ex ministro de Defensa, Federico Trillo, ha admitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que el Gobierno no realizó en su día ninguna investigación propia sobre la muerte del cámara de Telecinco José Couso, ocurrida durante la guerra de Irak a causa de un ataque de las tropas de EE.UU. El dirigente popular realizó esta declaración en calidad de testigo en un cuestionario remitido recientemente al magistrado en el marco de su investigación sobre la muerte del cámara el 8 de abril de 2003, hace ahora seis años.

"El Gobierno de España no podía desarrollar, ni en ese momento ni en momentos posteriores, ninguna investigación propia en la ciudad de Bagdad, tomada por las fuerzas norteamericanas y británicas desde esos días hasta muchos meses después", reconoce Trillo en el cuestionario, al que ha tenido acceso Europa Press, y en el que responde a las preguntas formuladas por las distintas partes personadas en el proceso.

Esta contestación se ha producido hace tan sólo unos días después de que el juez Pedraz le reiterase a él y a la también ex ministra de Exteriores Ana Palacio hasta en tres ocasiones su obligación de contestar a sus requerimientos.

En otro momento del interrogatorio, Trillo responde a una de las cuestiones insistiendo que su intervención "para la protección de los periodistas españoles se produce a partir de la muerte de los periodistas Julio Anguita Parrado y José Couso, porque hasta la fecha España no tenía capacidad alguna por no ser parte combatiente en el conflicto".

PREGUNTAS FAMILIA COUSO

Concretamente, la representación legal de la familia Couso remitió al ex ministro un cuestionario con cinco preguntas en las que recuerdan una declaración a la prensa de Trillo en la que aseguraba que "conocían con antelación que el Hotel Palestina fue declarado objetivo militar". "¿Comunicaron esa información a los periodistas alojados en hotel?. ¿Trasladaron a sus aliados norteamericanos que ese hotel era un objetivo civil donde se hacinaban la totalidad de los periodistas españoles a los cuales ustedes debían tutelar?".

Trillo responde a estas preguntas alegando que "toda la información que se pudo recabar de las autoridades de Defensa de EE.UU sobre el hotel se produjo con posterioridad a la trágica muerte de José Couso".

"El Gobierno de España no tenía capacidad ni posibilidad alguna de tutelar a los corresponsales españoles presentes en el conflicto puesto que en ningún momento tuvimos fuerzas combatientes ni de intervención", añade Trillo. "Es sobradamente conocido el carácter rigurosamente secreto de los planes de operaciones de EE.UU.", dice en otro momento del cuestionario.

ESPAÑA NO PODÍA ACTUAR

Asimismo, el ex ministro insiste en que España "no tenía capacidad alguna de actuación sobre la ciudad de Bagdad, a reserva del convoy diplomático que trató de organizarse precisamente para sacar a los corresponsales españoles del territorio iraquí tras la muerte de Couso".

Además, la familia del cámara fallecido preguntó al dirigente popular las razones por las cuáles dio por válidas las distintas versiones sobre el incidente ofrecidas por EE.UU. "Nunca me he pronunciado acerca de la validez o la invalidez de las versiones dadas por el Gobierno estadounidense sobre el ataque", responde Trillo, quien asegura que "se trató de un gravísimo error, cuyas causas debían investigarse por las autoridades norteamericanas".

Para reforzar esta postura, Trillo adjunta al juez un anexo con una copia del Diario de Sesiones del Pleno del Congreso de los Diputados del 9 de abril de 2003 en las que se recogen declaraciones propias en las que, según dice mantiene en la actualidad. "Que en el hotel Palestina existieran fedayines o equipos del Ministerio de Información iraquí no justifica el gravísimo error que causo la muerte de Couso, por su puerto que ni lo justifica ni lo compensa", recoge el acta del diario de sesiones aportada por Trillo.

El ex ministro de Aznar relata en sus respuestas también el momento en el que se le informó de la muerte de Couso. Según cuenta, se le trasladó una nota con la noticia "Periodista español gravemente herido en Bagdad" durante un Consejo de Ministros, que automáticamente mostró al entonces presidente del Gobierno, quien le conminó a abandonar la reunión para completar la información. "Poco más tarde me confirmaron el fallecimiento del José Couso a causa de las graves heridas", narra.

También en sus respuestas, Trillo recuerda como en los días y semanas posteriores al ataque y en su intento de ampliar información sobre el suceso con EE.UU, los militares norteamericanos "oficiosa y oficialmente reiteraban que, a la distancia de 1.800 metros desde la que se produjo el disparo, la cámara de Couso se podía confundir con el sistema electro óptico de un lanzador de misiles (AT-14 Kornet)".

Por su parte, la entonces ministra de Exteriores, Ana Palacio también ofreció mediante otro cuestionario escrito remitido el 6 de abril a Pedraz su versión de los hechos acaecidos antes durante y después de aquel 8 de abril de 2003 en el que falleció el cámara español.

RECOMENDARON NO VIAJAR A IRAK

Según recuerda, "desde el primer momento se publicaron unas recomendaciones de viajes desaconsejando a los españoles viajar bajo ninguna circunstancia a Irak", al tiempo que añade no tener conocimiento "de que por parte de los periodistas se requiriera en ningún momento ayuda o protección específica".

Coincide con Trillo a la hora de asegurar que desconocía si el Hotel Palestina fue señalado como objetivo por las tropas de EE.UU. y también asegura desconocer si el Gobierno español llevó a cabo algún tipo de investigación para determinar los detalles del ataque.

En cuanto a su relación con EE.UU como ministra de Exteriores, Ana Palacio, asegura que se puso en contacto con su entonces homólogo Colin Powell, quien le comunicó que la investigación realizada por Estado Unidos "apuntaba a que se trataba de un accidente".

En ese sentido asegura que no le consta que "EE.UU ofreciese distintas versiones" sobre los hechos, ni que como apunta la acusación particular, "resultaran contradictorias".