Yak.-Un comandante dice que a los dos días del siniestro informó a Defensa que 30 cuerpos volvían sin identificar

MADRID, 25 (EUROPA PRESS) El comandante jurídico militar Alberto Ruiz de los Paños reveló hoy ante el tribunal que juzga la identificación errónea de las víctimas del accidente del Yakovlev-42, que se estrelló el 26 mayo de 2003, que dos días después del siniestro comunicó al Ministerio de Defensa que 30 de los 62 cadáveres volvieron a España sin estar identificados. Ruiz de los Paños señaló en la sesión vespertina del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional que el 28 de mayo, día en el que se produjeron los Funerales de Estado, se trasladó personalmente a la Asesoría Jurídica del Ministerio de Defensa para comunicar este dato, que escuchó en una "conversación informal" que mantuvieron el fiscal turco responsable de los trabajos de recuperación y el general de Sanidad Vicente Navarro, principal acusado en el proceso. El comandante jurídico, que compareció en el juicio como testigo solicitado por la Fiscalía, señaló que en la citada conversación, que se produjo a las 0.30 horas del día 28, el fiscal turco trasladó a Navarro que "les entregarían los cadávares, unos identificados y otros sin identificar, para que ellos siguieran identificando". A preguntas del presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que sometió al testigo a*un intenso interrogatorio, precisó que al coronel Ignacio de la Riva, destinado en la Asesoría Jurídica del Ministerio, le indicó que "sabía que les entregaban 32 cadáveres identificados y 30 sin identificar". Al día siguiente, trasladó esta información al general Javier Juliani, máximo responsable de este departamento. "SIN IDENTIFICACIÓN NO HAY CERTIFICADO DE DEFUNCIÓN" Durante su comparecencia, Ruiz de los Paños también reconoció que "si los cadáveres no están identificados, no puede hacerse un certificado de defunción ni la inscripción" en un registro civil, tal y como sucedió con los militares fallecidos en el accidente del Yak-42. Al mismo tiempo, detalló que asesoró al cónsul español en Turquía, Raimundo Ezquerra, para que en el documento en el que explicaba por qué no se expidieron los certificados de defunción hiciera constar que faltaban los nombres de pila de los padres de algunos de los fallecidos. Tras señalar que durante su estancia en Turquía no tuvo que hacer "nada" porque las tareas de repatriación fueron asumidas por el cónsul de España, explicó que, a diferencia del testimonio realizado ayer por el general Navarro, que habló en inglés con dos oficiales turcos, entre ellos un general, y en español con un traductor que asistió al equipo médico español. EXPERTO EN ACCIDENTES También compareció ante el tribunal el teniente coronel José Benito del Valle, que acudió al lugar de los hechos por orden del general Navarro, en condición de "experto en accidentes aéreos" y con la misión de investigar "los factores humanos" que pudieron causar la catástrofe, en referencia a posibles negligencias de la tripulación. En un interrogatorio en el que aseguró no recordar o desconocer la mayoría de los detalles por los que fue preguntado, el mando militar señaló que durante su estancia en Turquía pudo presenciar la recuperación de unos 30 cuerpos, aunque nunca tuvo conocimiento de si estaban siendo identificados o no. Tras detallar que no pudo desarrollar su labor por carecer de medios para ello, el abogado Leopoldo Torres, que representa a una de las acusaciones particulares, le preguntó si le sorprendió que "no le encomendaran ninguna tarea cuando todo el mundo estaba muy estresado por el esfuerzo". "Sí", contestó, aunque añadió que no pidió ninguna explicación a sus superiores porque "nunca" suele hacerlo. Durante su estancia en Turquía, explicó que nunca habló con los forenses turcos o ucranianos y que no recordaba haber dicho que los primeros "hablaban un inglés técnico", tal y como consta en una declaración que realizó durante la instrucción. Al leer textualmente el extracto el teniente fiscal, el testigo alegó que había "muy poca comunicación con los forenses turcos" y admitió que, si hizo esa declaración, "hablarían inglés técnico". La Fiscalía pide al tribunal, presidido por el presidente de la Sala de lo Penal, Javier Gómez Bermúdez, que condene a cinco años de prisión al general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos; y a cuatro años y medio a los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A todos ellos les acusa de un delito de falsedad en documento oficial.