Condenado a una multa de 600 euros y un año y nueve meses de prisión un conductor que atropelló mortalmente a dos jóvenes

Los familiares tildan de "vergüenza" la sentencia, que no le llevará a la cárcel por revocar un anterior fallo

MÉRIDA, 20 (EUROPA PRESS)

Familiares de dos muchachos --de 16 y 17 años-- que murieron atropellados en un puente de Mérida en el año 2004 calificaron hoy de "auténtica vergüenza" y de "burla" la sentencia contra el conductor del vehículo que los atropelló, quien ha sido condenado a una multa de 600 euros y a un año y nueve meses de prisión por un delito de omisión del deber de socorro.

El motivo del rechazo de los familiares es que el conductor no irá a la cárcel, toda vez que esta sentencia revoca una anterior de un juzgado de Mérida que sí lo condenaba el tiempo suficiente como para ingresar efectivamente en prisión.

La sentencia última, dictada por la Audiencia Provincial de Badajoz con fecha del pasado 23 de marzo, considera al conductor del turismo como "responsable de dos faltas de imprudencia leve" por las cuales le condena a una multa de diez euros diarios durante dos meses --que suman 600 euros-- y privación del derecho de conducir durante un año.

Además, mantiene la condena a 1 año y 9 meses de prisión por omisión del deber de socorro que ya figuraba en la sentencia anterior, dictada por un juzgado de Mérida en julio de 2008, y contra la que en su día presentó un recurso de apelación la defensa del conductor, Miguel Antonio Benítez Lobato.

Sin embargo, como la Audiencia de Badajoz revoca la sentencia anterior, queda finalmente eliminada la condena a tres años de prisión por homicidio imprudente que había establecido en su día el juzgado emeritense.

La familia de los fallecidos convocó hoy una rueda de prensa en Mérida para mostrar su rechazo a la sentencia de la Audiencia de Badajoz, toda vez que el acusado, a diferencia de lo que ocurría con el primer fallo, ya no irá a prisión al no sumar el tiempo mínimo necesario de condena para ingreso efectivo en prisión.

Ante este fallo, la representación legal de los familiares de las víctimas estudia la posibilidad de presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, a pesar de las dificultades que ello conlleva.

CONSTERNACIÓN

La sentencia última fue dada a conocer por la madre de Manuel Linde, uno de los chicos que falleció en el atropello, Ana Collado, acompañado por el hermano Miguel Ángel Malpartida, el otro fallecido.

La madre señaló que la nueva sentencia ha "consternado" a los familiares. Según explicó, no entienden "cómo es posible que por un lado los juzgadores no aprecien que con que lo que colisiona el acusado es una persona y por otro lado admitan que hay omisión del deber de socorro".

Collado explicó que el fallo se fundamenta en "una única testigo que se contradice ya que en su primera declaración de 2004 dijo que el puente estaba iluminado y con buena visibilidad y sin embargo en el juicio se retracta, alegando que estaba oscuro".

Este hecho, continúa la madre del fallecido, "hizo que --en el juicio-- tuvieran que darle a leer su primera declaración, la cual ratificó, por tanto sí estaba iluminado y con buena visibilidad", de modo que incurrió, según la familia de los fallecidos, en contradicción.

VISIBILIDAD

Para los familiares de los dos jóvenes es "completamente absurdo" que "por parte de los juzgadores se tenga en cuenta una testigo que se contradice cuando la mayoría de agentes de la Policía Local en su atestado dicen que todas y cada una de las farolas" del Puente Fernández Casado de la capital extremeña "estaban encendidas".

Ana Collado señaló que este es un "punto muy discutido por los juzgadores", ya que afirman en su sentencia que "ciertamente" la testigo, que fue "quien primeramente se percató del accidente, afirmó que no vio ciclomotor alguno y no puedo apreciar bien si era o una una persona la que vio saltar por los aires porque estaba oscuro".

"Percepción de oscuridad que, aunque sin que la asimilemos a ausencia total de visibilidad derivada de falta de iluminación artificial, sí puede razonablemente apreciarse como indicativa de que las tan discutidas condiciones de visibilidad del puente no eran tan buenas como señalaba la acusación particular y la sentencia", continúa la resolución.

Ante esto, Collado se pregunta si los familiares tendrían entonces que "pedir responsabilidades a los técnicos, ingenieros o autoridad responsable del puente por poner unas farolas que iluminan pero no ofrecen buena visibilidad". A este respecto también se preguntó "cómo puede ser posible que durante muchos años se han instalado unas farolas que no están homologadas para iluminar perfectamente la vía".

La madre del fallecido Manuel Linde indicó que "en el juicio, casi todos, al menos seis de los testigos, afirmaron que había buena visibilidad" en el puente y "todas las farolas del puente estaban encendidas, según atestados". Por ello, señala que "suponiendo" que las luces del coche que les atropelló estaban encendidas, "¿cómo pueden dudar los juzgadores sobre las condiciones de visibilidad en el momento de los hechos?".

DEBER DE SOCORRO

Collado se refirió además a otro párrafo de la sentencia que dice: "lo cierto es que el acusado del conductor del turismo sí pudo apercibirse de que colisionó, pues de hecho el cuerpo de una de las víctimas golpeó la luna del vehículo, y aunque, hipotéticamente, aceptáramos que en principio no se dio cuenta de si era alguna persona, lo cierto es que ni siquiera paró para asegurarse de ello, si no que, por el contrario, llevó el vehículo al garaje y lo ocultó".

Ante esto, Ana Collado señala que la hipótesis que "parece más factible" es que el conductor "sí se dio cuenta de que era alguna persona" ya que "los agentes de la Guardia Civil en el juicio alegaron que en la luna delantera del vehículo había dos impactos de cabeza", precisó.

Además, destacó que en las conclusiones del informe pericial de la Benemérita "viene a decir que en las peores condiciones de visibilidad, estando las luces del ciclomotor apagadas, el conductor disponía de tiempo y espacio suficientes para realizar una maniobra evasiva y así evitar la colisión".

"Entonces, si tenía tiempo para realizar dicha maniobra, suponemos que también tenía tiempo para saber con lo que iba a colisionar, de ahí que nos parezca bastante surrealista la apreciación de los juzgadores", añadió.

Collado insistió en que los juzgadores ratifican la omisión del deber del socorro por parte del conductor, por lo que se pregunta si "acaso el acusado omitió el deber de socorro a un pájaro o a una piedra".

Por todo ello, considera que los juzgadores han seguido una "lógica absurda" y una "argumentación pírrica" para "justificar unos hechos a todas luces injustificables". "Ahora afirmamos, porque así nos lo han demostrado, que en España sale muy barato matar con un coche".

Finalmente apuntó que "cuando una sentencia transforma lo blanco en negro", sólo lleva a "dos conclusiones" que "la justicia se ha vuelto injusta y sólo está de cara a la galería" o bien "hay algo oculto y oscuro" que se desconoce. "Lo que no es entendible es que la muerte de dos criaturas sea una falta leve", concluyó.