Condenado a una multa por "imprudencia" al arrollar a una moto cuyos ocupantes murieron

  • Mérida, 20 abr (EFE).- La Sección Tercera, de Mérida, de la Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado Miguel Antonio Benítez Lobato a una multa de unos 600 euros y la privación del derecho a conducir durante un año por "dos faltas de imprudencia leve" cometidas en 2004, cuando su turismo arrolló a una motocicleta cuyos dos ocupantes fallecieron.

Mérida, 20 abr (EFE).- La Sección Tercera, de Mérida, de la Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado Miguel Antonio Benítez Lobato a una multa de unos 600 euros y la privación del derecho a conducir durante un año por "dos faltas de imprudencia leve" cometidas en 2004, cuando su turismo arrolló a una motocicleta cuyos dos ocupantes fallecieron.

Así lo han explicado en una rueda de prensa ofrecida en Mérida Ana Collado Gálvez, la madre de uno de los fallecidos, Miguel Linde Collado, que tenía 17 años; y Luis María Malpartida, hermano del también muerto Miguel Angel Malpartida Vadillo, de 16 años, que han anunciado que su abogado estudia la posibilidad de presentar un Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional.

Esta sentencia, del 23 de marzo, revoca la dictada 11 de julio por el Juzgado de lo Penal número 2 de Mérida, que condenó a Miguel Antonio Benítez Lobato a 4 años y 9 meses de prisión por la muerte en Mérida de dos jóvenes el 29 mayo de 2004, cuya motocicleta arrolló con el turismo que conducía, una sentencia que la acusación particular apeló entonces ante la Audiencia Provincial por considerarla "corta".

En la sentencia de ahora de la Audiencia Provincial de Badajoz se confirma, por otro lado, la condena del Juzgado de lo Penal número 2 emeritense a Benítez Lobato a una pena de un año y nueve meses de prisión por un delito de omisión del deber de socorro, por lo que, han subrayado Collado y Malpartida, el condenado no deberá ingresar en prisión.

Como hecho probado, se explican circunstancias como que "la velocidad a que iba circulando el acusado, al menor 81 kilómetros por hora, en un tramo recto con velocidad limitada a 60 no es por sí sola determinante de una tal gravedad como para considerar la conducta del acusado como delito de imprudencia leve".

También se señala que "la falta de atención en la conducción. que sí es de apreciar en la conducta del acusado, merece, a juicio de la Sala, la calificación de imprudencia leve".

Sobre esta sentencia, Ana Collado Gálvez ha dicho que es "insólita, sorprendente y una vergüenza, nos ha consternado y es una burla", a lo que ha agregado que, gracias a decisiones judiciales como ésta, "en España sale muy barato matar con el coche".

En su opinión, en su redacción hay "una lógica absurda y argumentos sin valor para justificar hechos injustificables", lo que supone para las familias de los dos jóvenes fallecidos "un mazazo judicial".

Entre las "contradicciones" de la sentencia, ha argumentado Collado Gálvez, figura el hecho de que se aprecie la omisión del deber de socorro y que, por contra, "los juzgadores no aprecien que con lo que colisionó el acusado es una persona", tras lo que ha preguntado si Benítez Lobato "omitió el deber de socorro a un pájaro o una piedra".

Tras esto, ha dicho que su abogado va a estudiar la posibilidad de presentar un Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional.