El carnaval deja 127 muertos en las carreteras federales brasileñas

  • Río de Janeiro, 26 feb (EFE).- Un total de 127 personas murió en las carreteras federales brasileñas durante el carnaval y el número de accidentes aumentó un 20% en comparación con el mismo período de 2008, pese a la existencia de normas más estrictas contra el consumo de alcohol en el tránsito, informaron hoy fuentes oficiales.

Río de Janeiro, 26 feb (EFE).- Un total de 127 personas murió en las carreteras federales brasileñas durante el carnaval y el número de accidentes aumentó un 20% en comparación con el mismo período de 2008, pese a la existencia de normas más estrictas contra el consumo de alcohol en el tránsito, informaron hoy fuentes oficiales.

El número de muertos fue inferior en solo un caso al de las fiestas del año pasado, señaló la Policía Federal de Carreteras al hacer el balance de la "Operación Carnaval" que comenzó el pasado viernes y terminó ayer.

Durante los seis días de fiesta se registraron 2.865 accidentes de tránsito con un resultado de 1.784 personas heridas, un 21% más que en las mismas fechas de 2008.

Pese al aumento del número de accidentes y de heridos en el primer carnaval bajo la vigencia de la llamada "ley seca" en el tránsito, la Policía de Carreteras consideró que el balance fue positivo, porque frenó la tendencia de aumento de violencia en las vías nacionales.

Según la Policía de Carreteras, pese a que el número de vehículos en circulación aumentó, "la cantidad de muertes y de accidentes fatales cayó en todo Brasil si se compara con el mismo período de 2008".

La institución agregó en un comunicado que la sociedad brasileña "por primera vez" responde positivamente a la fiscalización en el tránsito, ya que bajó la proporción de conductores pillados bajo el efecto del alcohol.

El año pasado, los policías encontraban una persona alcoholizada en cada diez examinadas, y este año fue una por cada 16, agregó el informe.

Brasil introdujo el año pasado una severa ley contra el consumo de alcohol en las carreteras que redujo al mínimo el nivel permitido en la sangre de los conductores, hasta el punto de que algunos críticos han denunciado que da positivo incluso quien haya comido un bombón de licor o usado un enjuague bucal fuerte.