Un tercio de la población padece amaxofobia o miedo a conducir, según una experta

IBIZA, 11 (EUROPA PRESS)

La amaxofobia, o miedo a conducir, es un trastorno que afecta a un tercio de la población, especialmente a las mujeres con edades comprendidas entre los 30 y 40 años, según afirmó la vocal del colegio de psicólogos de Eivissa, Minaya Benavente.

Para Benavente, este hecho podría deberse a que las mujeres son más precavidas y tienen más desarrollado el concepto de seguridad", aunque no hay ningún estudio que analice estos factores. Esta patología se recrudece en épocas como la Semana Santa "por el incremento del flujo del tráfico y la falta de conocimiento del entorno en el que conducen los turistas que sufren este trastorno, y también los residentes, que incrementan su inseguridad", aseveró.

Muchos son los condicionantes de este trastorno, pero el miedo a conducir se genera, normalmente, por dos causas: los accidentes de tráfico y las malas experiencias cuando se aprende a conducir.

Respecto a los accidentes de tráfico, Benavente recordó, en declaraciones a Europa Press, que, en la mayoría de los casos se tarda tiempo en volver a conducir de forma inmediata por lo que se alarga el tiempo de exposición al peligro y aumentan los temores.

A la hora de hablar de miedo a conducir, hay que considerar que se pueden presentar diversos grados en la fobia, de este modo hay personas que conducen con excesiva precaución, otras que pueden circular cuando conduce otra persona y personas que no son capaces de subir en el coche, sobre estas últimas la psicóloga ha manifestado que "tienen la vida muy limitada".

Algunas derivaciones de esta patía son el temor a la velocidad o a conducir en situaciones concretas como en ciudad o autopista.

Según aseguró Benavente, "el problema de las fobias es que la persona que las padecen tienen la necesidad de tener control sobre las situaciones que les provocan el miedo"

El primer paso para solucionar un problema de este tipo es reconocerlo y a partir de ahí empezar a trabajar, según Minaya Benavente las terapias de ayuda en estos casos se pueden compaginar con clases en la autoescuela.

Para Benavente, se trata en todo momento de adaptar el miedo que siente la persona a las situaciones "para que pueda convivir con sus fobias sin que le impidan hacer una vida normal".