Feijóo dice que "nadie encontrará" cuotas en su Ejecutivo porque eligió a "los mejores" para "un gobierno de diez"

Garantiza que la Xunta no será un "campo de batalla" y defiende la fusión de áreas porque no significa "minusvalorar" ningún sector

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró hoy que "nadie encontrará" entre sus conselleiros cuotas de tipo personal o territorial porque, al contrario, los eligió "buscando a los mejores" para que el nuevo Ejecutivo responda como "un gobierno de diez".

Durante la toma de posesión de sus conselleiros --seis hombres y cuatro mujeres--, Feijóo fundamentó su nombramiento en la "capacidad" y "entrega", por lo que rechazó haberlos elegido por cuestiones de tipo paritario o territorial, convencido de que "Galicia es única".

También desvinculó el nuevo Gobierno del bipartito que conformaron PSdeG y BNG la pasada legislatura, al asegurar que en su Ejecutivo "no existen coaliciones entre diferentes ideas" porque todos los integrantes de la Xunta "comparten la misma pasión por Galicia".

"El Gobierno no será un campo de batalla de políticas contrapuestas", garantizó, consciente de que en la actual situación de crisis económica la unidad del Ejecutivo es "más urgente que nunca". En esta línea, erigió a los conselleiros en la "tripulación" del "navío Galicia" y dio por seguro que seguirán "el rumbo marcado por la voluntad popular".

"EN MEDIO DE LA TORMENTA"

Con esta misma comparación marinera, admitió que la comunidad gallega "navega en medio de la tormenta", por lo que consideró fundamental que exista vinculación entre "tripulación --los conselleiros-- y pasaje --la ciudadanía" para que la travesía tenga "una buena arribada".

En base a este razonamiento, desveló que eligió a los miembros del nuevo Ejecutivo con la intención de contar con "los mejores" y los "más entregados" y consideró que los elegidos han demostrado tanto en sus actividades profesionales como políticas que "saben trabajar en equipo".

"Ninguna de las consellerías es un premio", aclaró, y agregó que en el actual contexto los gobernantes "no pueden malversar sus energías en nada que no sea la función que se les ha asignado". Aunque reconoció que no es "infalible" y tendrá que "rectificar", garantizó que el nuevo Gobierno es consciente de que los protagonistas de esta "difícil singladura" son los ciudadanos y sus problemas.

"DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO"

Por esta razón, advirtió de que en su gobierno "no tiene cabida ningún despotismo". "Ni ilustrado ni falto de ilustración", apostilló, y parafraseó a los padres de la democracia americana para erigir al suyo en "un gobierno del pueblo y para el pueblo".

El máximo mandatario gallego se propuso pasar del tiempo de lo "dicho", como se refirió a la campaña electoral, al tiempo de lo "hecho". En este sentido, expuso que a la hora de configurar la estructura de la Xunta ha cumplido varios de sus compromisos electorales, entre los que citó el de aparcar "prejuicios políticos" y "no pedir ningún tipo de afiliación política" para formar gobierno.

También dio por cumplido su "compromiso de austeridad" al haber reducido la promesa de reducir de trece a diez el número de consellerías, un paso "necesario e importante", aunque "no suficiente", según avisó. Frente a las críticas recibidas por los grupos de la oposición, Feijóo defendió la fusión de varios departamentos autonómicos porque, aclaró, esto no significa "postergar o minusvalorar a ningún sector".

VERDAD Y COOPERACIÓN

A mayores, garantizó que la nueva Xunta respetará el "compromiso con la verdad", convencido de que "gobernar no es adular". "Galicia no es una guardería llena de ciudadanos incapaces de comprender las dificultades", reflexionó, por lo que pidió a sus conselleiros que traten a Galicia "con la sinceridad que merece".

El compromiso de la cooperación institucional es otro de los que defenderá el nuevo Ejecutivo. "Sin distinción de sigla o ideología", matizó, y se mostró seguro de que la ciudadanía confió de forma mayoritaria en el PP en las pasadas elecciones para que supere "barreras partidarias" cuando los problemas de la sociedad así lo exigen.

A modo de conclusión, Feijóo se mostró "orgulloso" de encabezar un gobierno de "gallegos capaces, eficaces y comprometidos". "Les pregunté a estas mujeres y hombres si querían entregar todo por su país y me dijeron que sí", expuso, y agregó que también respondieron afirmativamente a la pregunta de si traían "ideas e ilusiones nuevas" y a la de si querían formar parte de un equipo "unido, sin fisuras y sin personalismos".

OCHO JURAMENTOS Y DOS PROMESAS

Con anterioridad al discurso del presidente de la Xunta, los diez conselleiros tomaron posesión de sus cargos ante Feijóo en una sencilla ceremonia celebrada en el Pazo de Raxoi en la que ocho de los miembros del Gabinete optaron por jurar fidelidad a sus mandatos. Mientras, la fórmula de prometer fue la utilizada por el titular de Educación e Ordenación Universitaria, Jesús Vázquez; y por la de Trabajo e Bienestar, Beatriz Mato.

Durante unos 10 minutos, los diez miembros del equipo gubernamental de Núñez Feijóo fueron llamados uno a uno y prometieron que harán cumplir el marco normativo vigente y que ejercitarán sus funciones "en el interés supremo y exclusivo de Galicia y España".

Bajo la atenta mirada de Feijóo; de la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo; y de familiares y otros invitados, los diez conselleiros tomaron posesión de sus nuevos cargos con fluidez. Sólo a la nueva conselleira de Sanidad, Pilar Farjas, le jugó una mala pasada el cable del micrófono, con el que tuvo un pequeño tropezón.

FOTO DE FAMILIA

Configurado ya al completo el nuevo Gobierno gallego, presidente y conselleiros se alinearon para realizar la tradicional fotografía de familia. La situación originó bromas distendidas entre los miembros del nuevo Ejecutivo, que se esforzaban en seguir las indicaciones de los fotógrafos para permitir que todos apareciesen en la fotografía.

Acabado el acto oficial, los miembros del Gobierno autonómico se acercaron a sus invitados e hicieron corrillos para intercambiar impresiones entre compañeros. Entre los invitados, estaban el delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras; la vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; el alcalde de Santiago, el socialista Xosé Sánchez Bugallo; el regidor de Pontevedra, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores; o los portavoces del PP en las principales ciudades de Galicia.

También asistieron los presidentes provinciales del PP, salvo el de Lugo, Xosé Manuel Barreiro. Otras de las ausencias más comentadas fue la de Anxo Quintana, el único miembro de la Mesa del Parlamento que no acudió al acto.