La Policía tiene indicios de que el cadáver hallado en una playa gijonesa es el de un joven magrebí desaparecido

GIJÓN, 28 (EUROPA PRESS)

La Policía Nacional tiene indicios de que el cadáver hallado hoy en la playa de Poniente, frente a las instalaciones de Talasoponiente, es el del joven magrebí que desapareció tras huir de la Policía el 18 de abril de 2009. Los agentes localizaron hoy, a las 11.40 horas un cadáver de un joven, semidesnudo, flotando en el agua en la playa de Poniente, según informaron fuentes policiales a Europa Press.

El hombre se encontraba desaparecido desde la madrugada del 18 de abril cuando fueron detenidos en el arenal de Poniente, dos jóvenes de origen magrebí que acababan de cometer un robo en el pub Pícaro ubicado en la calle Marqués de San Esteban de Gijón, donde se llevaron el cajón portamonedas de la caja registradora.

Los jóvenes fueron sorprendidos por una patrulla de la Policía Nacional en la arena haciendo un recuento de su botín que dejaron abandonado cuando fueron sorprendidos. Ambos manifestaron su condición de menores de edad y su actitud fue pacífica al ser trasladados a Comisaría sin adoptar especiales medidas de seguridad.

LA HUÍDA

Según la Policía, a su llegada a las dependencias policiales y al salir del vehículo en el que habían sido trasladados, uno de ellos se zafó de los agentes y emprendió su huida, corriendo en dirección a la Plaza de Padre Máximo González y siendo perseguido en todo momento, fue recorriendo la Avenida Mariano Pola, la explanada del Acuario y después bajó al arenal, continuando la carrera por el borde del agua.

Ante la proximidad de uno de los policías, el joven se metió en el agua adentrándose hacia el mar por lo que, a pesar de los esfuerzos de los Policías, que también se metieron en el agua para tratar de que regresara a la orilla y conseguir darle alcance, no se logró interceptar ya que hacía caso omiso a los requerimientos y nadaba hacia el interior.

Ante la posibilidad de que pudiera sufrir un accidente en el mar, de lo que fue continuamente advertido por los Policías actuantes, se desplegó un operativo de rescate que coordinó el 112 y en el que también intervinieron efectivos de Salvamento Marítimo , Bomberos , Cruz Roja y Policía Local. A pesar del amplio despliegue no se logró encontrar al joven ni en el mar ni fuera de él.

Según informó la Policía, durante la persecución y en la explanada del Acuario, sin riesgo para las personas, se realizó un disparo intimidatorio, que no produjo el efecto deseado.

ANTECEDENTES PENALES

De las investigaciones llevadas a cabo, los agentes pudieron comprobar que el joven fugitivo era un mayor de edad de 19 años, que utilizaba más de diez nombres e identidades distintas y que había sido detenido con anterioridad en dieciocho ocasiones por delitos contra el patrimonio, por lesiones y por agresión sexual en diferentes partes del territorio nacional, entre ellas Madrid, Alicante, Benidorm o Toledo, entre otras.

Este "periplo delictivo" y su continua movilidad geográfica denotaba, según la Policía, su deseo de no ser localizado por las fuerzas policiales.

Esta requisitoria había sido ordenada por un Juzgado de lo Penal de Madrid que lo había condenado como autor de un robo con violencia cometido en la capital y en cuya detención protagonizó una espectacular huída siendo perseguido, también en aquella ocasión, en una larga carrera por los agentes.