Tres años 'atajando' crudo del litoral de Valleseco (Tenerife)

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 (EUROPA PRESS)

El puerto de Santa Cruz de Tenerife comenzó 'públicamente' a hacer frente a los vertidos de crudo en la playa de Valleseco hace más de tres años, desde entonces, por distintos sitios y de distinta forma se ha ido filtrando hacia la zona de baño de la capital tinerfeña petróleo en distintas formas y se han tomado medidas (bombeos, balsas de protección, limpieza de los callaos de la playa, entre otros) que no han logrado parar su presencia más o menos intermitentes en todo este tiempo.

Así lo han registrado los medios de comunicación de la isla que han ido haciendo anuncios de vertidos y control de los mismos al menos desde marzo de 2006. Así el anterior presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Suárez Trenor, aseguraba en marzo de 2006 en una entrevista a los medios que "el frente litoral de Santa Cruz de Tenerife estaba lleno de crudo", justificando la situación a la antigüedad de las instalaciones.

Señalaba ya que la playa de Valleseco se había colocado un 'decantador' para recoger este elemento y señalaba que la refinería prestaba su máxima colaboración en este asunto. En el zona, también se descubrió en el entorno de Ligrasa un pequeño foso donde se colocaron máquinas para achicar el vertido y que aún hoy, según usuarios de la playa y alumnos de la conocida como Escuela de Náutica siguen funcionando.

En septiembre de 2006, la Agencia del Medio Urbano y Natural acudía hasta Ligrasa para velar sobre los vertidos, y destacando el desconocimiento sobre el origen del crudo. "No obstante mantiene de forma periódica las revisiones y visitas a la zona con el fin de averiguar de dónde llegan estos vertidos a este punto de la costa y que tanto la Autoridad Portuaria como la refinería están tratando de eliminar con sistemas de bombeo", recogía un diario.

El último de los lugares en donde ha manado el combustible fósil es la zona conocida como Acapulco y el pasado mes de abril. Allí, Puertos de Tenerife, ha colocado una 'barrera oceánica' de 500 metros de longitud para frenar el escape, sin que hasta el momento se haya logrado frenar al 100 por cien y sin que los usuarios puedan bañarse en esta playa.

El 14 de ese mes y en un comunicado de Puertos de Tenerife se reconocía que se desconocía el origen del fuel presente en la zona, barajándose como posibilidades tanto su procedencia desde alta mar, fruto de la limpieza de sentinas por parte de algún buque, como desde tierra.

A este respecto, y para ir descartando probabilidades, Cepsa ha realizado ya las pruebas hidráulicas correspondientes en la tubería de fuel presente en la zona y, de acuerdo con los informes remitidos a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, no existe pérdida o rotura alguna en la misma, exponía en el comunicado.