Activan la alerta por el fuerte riesgo de aludes en el Pirineo catalán

BARCELONA, 11 (EUROPA PRESS)

La dirección general de Protección Civil activó a las 12.45 horas la fase de alerta del Plan de Protección Civil de Catalunya (Procicat) por el fuerte riesgo de que se produzcan aludes en todo el Pirineo catalán, que irá en descenso porque la nieve caída se irá estabilizando.

Según el último boletín del Institut Geològic de Catalunya (IGC), en las últimas 24 horas ha nevado débil y moderadamente --entre 10 y 25 centímetros-- en el Pirineo oriental y occidental, con precipitaciones acompañadas de viento de componente norte y este, y se han formado placas de grandes dimensiones a partir de 2.200 metros.

A esta altitud, en el Pirineo oriental los grosores de nieve varían entre los 30 y los 70 centímetros, excepto en los canales del Cadí, donde rondan los 180 centímetros. En el occidental, en Aran-Franja Nord Pallaresa, los grosores están entre los 150 y los 260 centímetros, y en el resto entre los 30 y los 195.

Ante esta situación, la Conselleria de Interior recomienda extremar las medidas de autoprotección, evitar los desplazamientos a zonas afectadas y la práctica de deportes de montaña, trazar bien la ruta para evitar zonas de desprendimientos, ir bien equipados y llevar el teléfono móvil.

En las zonas donde hay riesgo de aludes hay que ir con precaución porque un grito, caída o movimiento de tierra puede desencadenar uno. Entre otras recomendaciones, conviene caminar por la zona más alta posible de la vertiente y dejando un espacio entre los senderistas, y desatarse la mochila, los esquís y los palos.

NIEVE EN LA CARRETERA

Esta mañana la presencia de nieve obligó a circular con cadenas en la carretera BV-4031 en Castellar de n'Hug (Barcelona), entre los kilómetros 12 y 26; en la N-260 en la Collada de Toses (Girona), donde se restringió el paso de camiones de gran tonelaje, y en la GI-400 en Alp se avisó de la presencia de nieve y hielo en la calzada.

En Lleida, fue obligatorio el uso de cadenas en la carretera N-260 en el Port del Cantó, a lo largo de 15 kilómetros; en el Port de la Bonaigua, entre los kilómetros 37 y 56, y en el acceso al Pla de Beret, la C-142b.