Inician estudios geotécnicos para prevenir nuevos desprendimientos en el Puerto de la Cadena en Murcia

MURCIA, 30 (EUROPA PRESS) La Demarcación de Carreteras del Estado ha iniciado estudios geotécnicos de la montaña por encima de la zona de dominio público, desde donde parece que se produjeron los desprendimientos registrados ayer en la autovía A-30, a la altura del Puerto de la Cadena, a fin de prevenir que se repitan hechos similares, según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Murcia. Las intensas lluvias caídas ayer en la zona causaron dos desprendimientos, uno sobre las 12.30 horas, en el que se retiraron unos 30 kilos de rocas y piedras, y el otro sobre las 21.00 horas, con la caída de una roca de unos 70 centímetros de longitud máxima, que rodó hasta la mediana de la autovía, seguida de otras dos piedras de menor tamaño que quedaron en el arcén. Como consecuencia de esa segunda caída se vieron afectados cinco vehículos, en uno de los cuales viajaba el presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, aunque afortunadamente no hubo que lamentar desgracias personales en ninguno de ellos. Una vez se produjo el primer desprendimiento, la Demarcación de Carreteras del Estado estableció un operativo de conservación, estudio y prevención de la A-30 y la zona de montaña anexa, formado por un equipo de Inspección Geotécnico y por un grupo del Centro de Conservación Integral de Carreteras compuesto por un furgón de doble cabina, un vehículo 4x4 y una pala retroexcavadora, así como seis operarios, que procedieron a limpiar y señalizar los desperfectos. Las intervenciones llevadas a cabo, coordinadas con la Delegación del Gobierno, consistieron en un primer momento en la limpieza y señalización de los desperfectos ocasionados por dicho desprendimiento. Del informe emitido se desprende que, en el punto donde se produjo el desprendimiento, la autovía está formada por tres carriles de 3,5 metros de ancho, un arcén de 2,5 metros y un sobreancho de 2,5 metros. A partir de éste se dispone de una barrera de hormigón y un muro de 4,5 metros de altura, que está separado del talud por un cunetón de unos 43 metros de anchura. A su vez, el talud de 25 metros tiene una banqueta a media altura, y está revestido por una malla de guiado de triple torsión. Desde la Delegación del Gobierno informaron en un comunicado que "la intervención fue breve, ya que sólo hubo que retirar un total de 30 kilos de material, quedando en la zona un retén de vigilancia durante unas horas para vigilar la posibilidad de nuevos desprendimientos", lo que ocurrió hacia las nueve de la noche, con la caída de una segunda roca y otra dos piedras de menor tamaño. Inmediatamente se desplazó de nuevo una inspección al lugar de los hechos formada por los ingenieros de la Demarcación de Carreteras del Estado y se decidió proceder al corte preventivo de un carril de circulación durante la noche, así como la protección adicional con una línea de barrera de hormigón junto al arcén y otras medidas para regulación del tráfico, como el corte provisional del carril derecho de bajada en sentido Murcia. En la madrugada de hoy, con el cese de la lluvia, se volvió a realizar una inspección, al tiempo que se han iniciado estudios geotécnicos de la montaña por encima de la zona de dominio público, desde donde parece que se produjeron los desprendimientos. ORIGEN FUERA DE LOS LÍMITES DE CARRETERAS. Todo ello, añadieron las mismas fuentes, "con el fin de garantizar la seguridad de la autovía y actuar si fuera necesario más allá de los límites que tiene establecidos la Demarcación de Carreteras y que en todo momento han permanecido intactos, ya que se encontraban totalmente protegidos". Además, la Delegación del Gobierno estableció hoy contacto con la Consejería de Presidencia del Gobierno murciano por si hubiera que coordinar acciones debido a los desprendimientos que se han producido en otros puntos de la cordillera, afectando a algunas viviendas. Precisamente, la Policía Local de Murcia desalojó ayer diez viviendas de la urbanización Montegrande, en la pedanía de Torreagüera, como consecuencia del desprendimiento de rocas de 3.000 kilos en la Sierra del Miravete, según informaron a Europa Press fuentes del Centro de Coordinación y Bomberos de Murcia. Los hechos ocurrieron sobre las 16.40 horas cuando varios vecinos de la Avenida Región de Murcia de esta urbanización dieron aviso del suceso, indicando que grandes piedras caían en los patios de las viviendas, destrozando los muros de contención. A las 17.22 horas volvieron a comunicar que los desprendimientos seguían produciéndose. Al lugar se personaron efectivos de Policía Local, que procedieron al desalojo de esas diez viviendas ante el peligro existente para los vecinos, así como siete bomberos del parque de Murcia, que acudieron con dos vehículos, además de agentes de la Guardia Civil. No se solicitaron medios sanitarios. Los bomberos abandonaron el lugar sobre las 18.30 horas.