La reciente invasión a Gaza causó 1.400 muertos, entre estos 300 niños

  • Londres, 28 may (EFE).- Unos 1.400 palestinos murieron, incluidos unos 300 niños, y más de 5.000 personas resultaron heridas durante las tres semanas que las fuerzas israelíes atacaron la franja de Gaza.

El Ejército israelí encerró y atacó Gaza, y bloqueó el movimiento en Cisjordania

El Ejército israelí encerró y atacó Gaza, y bloqueó el movimiento en Cisjordania

Londres, 28 may (EFE).- Unos 1.400 palestinos murieron, incluidos unos 300 niños, y más de 5.000 personas resultaron heridas durante las tres semanas que las fuerzas israelíes atacaron la franja de Gaza.

Este es uno de los conflictos sin resolver que Amnistía Internacional (AI) cita en su informe anual de la situación de los derechos humanos en el mundo sobre Oriente Medio y Norte de África.

El lanzamiento de cohetes desde la franja de Gaza, contra las poblaciones fronterizas de Israel, fue la razón que esgrimió el gobierno de ese país para penetrar en ese territorio palestino.

Gaza, una de las zonas más densamente pobladas del mundo, donde viven hacinados, según AI, un millón y medio de palestinos, sufre un bloqueo permanente que impide la libre circulación de los seres humanos, paraliza cualquier actividad económica y aumenta el número de palestinos que vive de la ayuda internacional.

La invasión de Gaza puso de manifiesto que israelíes, palestinos y la comunidad internacional son incapaces de resolver un conflicto y llegar a unos acuerdos de paz que traigan la justicia y la seguridad en la región.

La inseguridad no es patrimonio exclusivo de estos dos pueblos, en Irak, una guerra casi olvidada ha arruinado la vida de millones de personas que a consecuencia de los actos de violencia y la falta de trabajo se han tenido que desplazar.

Los desplazados internos en Irak, según el informe de AI, ascienden a dos millones de personas, la misma cifra de refugiados externos, que se encuentran principalmente en Siria y Jordania.

Arabia Saudí, Irak, Irán y Yemen hicieron "amplio uso" de la pena de muerte, pero, según AI, hubo signos positivos de rechazo en otros países árabes.

La discriminación que sufren las minorías en esta zona del mundo es otro de los puntos que denuncia Amnistía Internacional.

Las mujeres están desprotegidas legalmente y en aras del "honor" familiar sufren a menudo la violencia por parte de sus familiares varones.

En Jordania y Líbano se produjeron muertes de trabajadoras domésticas en circunstancias poco claras. En Kurdistán, norte de Irak, un gran número de mujeres murieron quemadas, tras prenderse fuego ellas mismas.

Las autoridades egipcias, sin embargo, prohibieron la mutilación genital femenina. Los gobiernos de Qatar y Omán realizaron cambios jurídicos que equipararon a las mujeres con los hombres en cuestiones de vivienda y derecho a la indemnización.

El gobierno tunecino se adhirió a un tratado internacional clave para los derechos de las mujeres y creó un teléfono para las víctimas de la violencia en el ámbito familiar, recuerda la organización.

Millares de refugiados iraquíes sobreviven en Siria, Jordania Líbano y otros países, amenazados con la expulsión si realizan trabajo remunerados.

En Irak el gobierno exigió, añade el informe de AI, la salida de 3.000 exiliados iraníes, residentes desde hacía mucho tiempo en el campo de Ashraf.

En el Líbano centenares de refugiados palestinos continúan viviendo en los campos de refugiados, desde la diáspora del 48, a raíz de la creación del estado de Israel.

Muchos de estos refugiados carecían de documentación oficial que acreditara su existencia. El gobierno libanés les ha facilitado acreditaciones que permiten llevar a sus hijos al colegio y casarse, pero les impide trabajar o el acceso a la sanidad.

Inmigrantes ilegales son devueltos de forma masiva a sus países de origen y según informes que cita Amnistía Internacional en Marruecos y Sahara Occidental las autoridades detuvieron a decenas de presuntos inmigrantes irregulares que en algunos casos fueron víctimas de la fuerza excesiva, malos tratos o abandonados a su suerte sin agua o alimentos.

En algunos países las creencias religiosas que se apartan de la oficial son perseguidas, como en el caso de los cristianos evangélicos que son sometidos a juicio en Argelia aunque la religión garantiza la libertad de conciencia.

"La impunidad sigue siendo piedra angular en la política aplicada en gran parte de la región" concluye el informe de Amnistía Internacional."