Más de 250.000 hogares han sido construidos en el Sureste Asiático desde el tsunami de 2004

  • Naciones Unidas, 24 abr (EFE).- Desde que en 2004 un tsunami mató a 228.000 personas en el Sureste Asiático, en la zona se han levantado más de 250.000 viviendas nuevas, 100 puertos y aeropuertos y 3.000 escuelas, según dijo hoy la ONU, que cree que el desastre también fue una oportunidad para potenciar un mejor desarrollo.

Más de 250.000 hogares han sido construidos en el Sureste Asiático desde el tsunami de 2004

Más de 250.000 hogares han sido construidos en el Sureste Asiático desde el tsunami de 2004

Naciones Unidas, 24 abr (EFE).- Desde que en 2004 un tsunami mató a 228.000 personas en el Sureste Asiático, en la zona se han levantado más de 250.000 viviendas nuevas, 100 puertos y aeropuertos y 3.000 escuelas, según dijo hoy la ONU, que cree que el desastre también fue una oportunidad para potenciar un mejor desarrollo.

"Nuestra capacidad para hacer frente a los desastres naturales es mucho mayor de lo que creemos. No podemos evitar que ocurran, pero sí podemos reducir sus daños potenciales a través de un desarrollo más sostenido y de programas de alerta rápida y prevención", defendió el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Ban hizo estas declaraciones durante una reunión en la que se estudiaron las lecciones aprendidas a raíz de aquel desastre, recogidas en un informe elaborado por la ONU en colaboración con los países más afectados y otras organizaciones involucradas.

Aquel tsunami afectó a 14 países, causó la desaparición de miles de poblaciones y provocó la muerte de personas de 40 nacionalidades distintas, así como daños valorados en 10.000 millones de dólares.

De los datos del informe se desprende que desde entonces se han instalado en el Océano Índico 24 sistemas de detección rápida y que un total de 168 países han tomado medidas para tratar de reducir los riesgos que suponen los desastres naturales.

Ban defendió que para mejorar la respuesta a los desastres naturales, los Gobiernos deberían invertir más en la reducción de riesgos y vulnerabilidad de las comunidades, así como asegurarse de tener en cuenta las cuestiones de género en los procesos de reconstrucción.

Para minimizar los daños potenciales se debe "prever y anticipar, no sólo atender las emergencias", dijo Ban, en coincidencia con lo apuntado por el ex presidente estadounidense Bill Clinton, quien en el pasado fue enviado especial de la ONU para la recuperación y reconstrucción de las áreas afectadas por el tsunami.

Clinton explicó que gracias a "las constantes aportaciones de la ONU, la Cruz Roja y la Media Luna Roja, ONGs, Estados donantes, el sector privado, ciudadanos y Gobiernos de las comunidades afectadas y gente de todo el mundo, se han logrado progresos significativos tanto en reconstrucción como en prevención y mitigación".

"Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Tengo la esperanza de que continúen y se fortalezcan nuestros esfuerzos para promover el buen gobierno, el desarrollo económico y la preparación ante un desastre, incluso en estos difíciles momentos económicos", añadió el ex mandatario.

En ese sentido, ambos coincidieron en apuntar que la crisis económica que vive el mundo desarrollado no debe perjudicar a la ayuda e inversión en el desarrollo de los países menos avanzados, sino que debe ser una oportunidad para evaluar mejor a qué y cómo se destinan los recursos.

También coincidieron en que se han aumentado considerablemente los esfuerzos en materia de igualdad de derechos y recordaron que, según el informe, tras el tsunami de 2004 muchas personas no pudieron acceder a la ayuda por motivos relacionados con su género, etnia, edad, clase, religión u ocupación.

Ban explicó que el proceso de recuperación fue también una oportunidad para abordar las disparidades sociales en la región, reforzar la protección de los derechos humanos de los grupos marginados y crear un entorno de mayor participación social.