La recogida neumática de basura beneficiará en 2020 a la mitad de barceloneses de Sant Martí

BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS) La mitad de los habitantes del distrito de Sant Martí de Barcelona se beneficiarán de la recogida neumática de residuos en 2020. Por ahora se ha ejecutado el 40 por ciento de los 27 kilómetros previstos de red de recogida neumática y funcionan tres centrales, mientras que el año que viene se estrenará una cuarta que dará servicio a 34.000 ciudadanos. La recogida neumática en Sant Martí es para desechos y restos orgánicos, y papel sólo para oficinas. En 2020 debe cubrir a 100.000 ciudadanos del denominado distrito de la innovación, el 22@, Vila Olímpica y el Besòs i el Maresme. Por ahora funcionan la central del barrio de la Vila Olímpica del Poblenou, otra en el Parc Central del Poblenou y otra en el Parc del Fòrum. La cuarta se construye en la calle Cristóbal de Moura para el barrio del Besòs i el Maresme, cuyas obras podrían acabar a finales de este año. En una rueda de prensa, el alcalde, Jordi Hereu, dijo hoy que cuando terminen los trabajos ya se habrán instalado el 70 por ciento de los 810 buzones de recogida que tendrá asociados. En los edificios de nueva construcción se pueden introducir en su interior. Pronto empezarán los trabajos de la quinta en el barrio del Parc i la Llacuna del Poblenou. El barrio del Besòs i el Maresme ha recibido 14 millones de euros del plan asociado la Ley de Barrios, que permitirá ampliar el ambulatorio. El Consistorio ha invertido en los últimos años 30 millones en el barrio, y habilitará el antiguo cine en Pere IV como sala polivalente. Hereu afirmó que la recogida neumática se introduce en Sant Martí porque es de los que sufre más transformación de la ciudad, lo que permite aprovechar la apertura de calles para canalizar galerías, aclaró la quinta teniente de alcalde de Medio Ambiente, Imma Mayol. Añadió que se debe instalar en zonas con alta densidad de población por su alto coste y consumo energético, y vio compatible las centrales en entornos urbanos por la instalación de filtros ante el ruido elevado, que llega a 200 decibelios, y los posibles olores de la basura. El alcalde expresó la voluntad municipal de introducirlo "allí donde es factible". Mayol explicó que otros barrios donde se podría implantar el sistema son Can Batlló, en la zona de Sant Andreu-Sagrera que se transforma por el paso del AVE y el nuevo barrio de la Zona Franca, en referencia a la Marina del Prat Vermell.