ETA.- Nervios y carreras entre los trabajadores de Ferrovial, que hoy tendrán que quedarse en sus casas por la explosión

Aseguran que el desalojo fue "muy rápido" y la explosión, "muy fuerte" MADRID, 9 (EUROPA PRESS) Los trabajadores de Ferrovial, objetivo del coche bomba que la banda terrorista ETA hizo estallar esta mañana frente a la empresa, en el Campo de las Naciones (norte de Madrid), no podrán volver hoy a sus puestos de trabajo, como tampoco podrán hacerlo los de Cepsa, situada junto a la constructora, en la Avenida Ribera del Loira. Aunque los daños sufridos por el edificio de Ferrovial no son muy graves, algunos trabajadores explicaron que les han asegurado que la planta baja está "destrozada" y muchos cristales de la fachada quedaron desencajados como consecuencia de la explosión. La normalidad sí pudo volver a Endesa, situada en la misma calle, y de la que fueron evacuados unos 600 trabajadores después de recibir el aviso, según explicó el responsable del desalojo, que, dijo, duró "unos seis minutos". Los desalojos comenzaron alrededor de las 8.00 horas, media hora después de que se recibieran hasta cuatro llamadas --dos a Samur, una a Cruz Roja y otra a Bomberos-- que alertaban de la colocación de la furgoneta bomba. En Ferrovial fueron desalojados un centenar de trabajadores. Empleados de la cafetería explicaron a Europa Press que fueron evacuados por trabajadores de mantenimiento del edificio, ya que no escucharon ninguna alarma ni llamamiento al desalojo por megafonía. "Pensábamos que estaban de guasa, pero de guasa nada", explicó una trabajadora. Otro trabajador relató que abandonaron "corriendo" el edificio por la parte de atrás y llegaron a pasar junto a la furgoneta bomba que explotó media hora después. "Es la primera vez que me pasa esto, pero es algo por lo que no quisiera volver a pasar", explicó el trabajador, de origen latinoamericano. EXPLOSIÓN ATRONADORA Desde ahí, los agentes les condujeron hasta una zona considerada más segura y próxima al Palacio de Hielo de Madrid. Trabajadores de Ferrovial aseguraron que el desalojo fue "muy rápido" y la explosión, alrededor de las 9.00 horas, "atronadora". Después de la explosión, que dejó una columna de humo que según testigos presenciales se disipó "rápidamente", continuó el cordón policial hasta unos 500 metros a la redonda del punto de la deflagración. Previamente, la Policía había ordenado también el cierre parcial de la línea 8 de metro que llega hasta la zona y algunas calles próximas permanecían cortadas, por lo que el caos circulatorio era notorio, especialmente en los accesos al recinto ferial por la M-40. Después del estallido de la furgoneta, varios trabajadores no aguantaron los nervios y algunos comenzaron a "llorar", explicó otra trabajadora de la cafetería de Ferrovial. "Esto ha sido muy fuerte, estábamos muy nerviosos", explicaba la mujer a los periodistas con un abrigo prestado, ya que con las prisas del desalojo no pudieron coger ropa de abrigo ni sus bolsos, por lo que una compañera que vivía cerca tuvo que ir a buscar "chaquetas para todos". Alrededor de las 11.15 el cordón policial se redujo, por lo que los trabajadores se pudieron aproximar a la entrada de la Avenida Ribera del Loira, en la que se encuentran las empresas afectadas por el desalojo. Sin embargo, nadie pudo entrar hasta las 12.30 horas. La mayoría de los alrededor de 300 trabajadores que esperaban a poder volver a sus puestos eran de Endesa, ya que desde primera hora los responsables de Cepsa y Ferrovial recomendaron a sus empleados que se fueran a sus casas, ya que se preveía que no pudieran regresar a sus puestos en toda la jornada. No obstante, permanecían algunas de las personas que habían sido desalojadas y que esperaban a ver si podían recuperar sus pertenencias o sus coches. Una vez que se levantó el cordón policial, pasadas las 12.30 horas, y mientras las grúas continuaban sacando a los coches afectados, muchos con daños importantes, los trabajadores de Endesa pudieron regresar a sus puestos de trabajo, aunque la calle continuó cortada a la altura de la petrolera Cepsa. PREOCUPACIÓN POR LOS VEHÍCULOS En ese punto sólo permanecieron algunas personas que tenían sus coches aparcados en la zona próxima de la explosión y que preguntaban a los policías, con preocupación evidente, si sus coches estaban entre los afectados. También esperaban los trabajadores de la cafetería de Ferrovial, que aseguraban que iban a intentar comenzar a limpiar hoy, para ver si podían trabajar mañana, aunque habían escuchado que la zona estaba "destrozada". De esta manera, alrededor de las 13.30 horas las proximidades de la zona de la explosión recuperaban la normalidad, con la reanudación del tráfico de la Avenida Consejo de Europa (perpendicular a la de Ribera de Loira) y los accesos a la zona despejados. No obstante, todavía falta trabajo para que los empleados de Ferrovial puedan recuperar la normalidad. Aunque la explosión no ha producido daños importantes, muchas ventanas de la fachada principal se encuentran desencajadas y la planta baja ha sufrido daños importantes. Aunque algunos veían incluso más allá: un trabajador de la zona aseguraba a todo el que le escuchase que en la fachada de Ferrovial podían verse hasta "tres disparos". "Que sí, que sí, que lo ha dicho la Policía, que son disparos", afirmaba, aunque a la pregunta de quién los había hecho no sabía responder.