El derribo de la antigua sede del Gobierno se realizará entre las semanas del 18 de mayo y 15 de julio

La obra se ha adjudicado a la UTE Dragados-Ascan por 223.503 euros, un 30% menos que el presupuesto de licitación

SANTANDER, 7 (EUROPA PRESS)

La UTE Dragados-Ascan realizará el derribo de la antigua sede del Gobierno de Cantabria en Puertochico entre las semanas del 18 de mayo y 15 de julio. La obra se va a adjudicar hoy por 223.503 euros, un 30 por ciento menos que el presupuesto base de licitación, que ascendía a 319.290 euros.

Así lo anunció el consejero de Presidencia y Justicia, Vicente Mediavilla, quien destacó que al concurso de derribo se han presentado seis empresas, siendo la de Dragados-Ascan la "más ventajosa" tanto desde el punto de vista económico como técnico, ya que contempla sistemas para aminorar el ruido, el polvo y la congestión del tráfico.

Además, la oferta incluye, a iniciativa de la empresa adjudicataria, un estudio histórico sobre el edificio, que fue sede de la Diputación Provincial y Regional, primero, y después del Gobierno de Cantabria, que llevará a cabo un licenciado en Geografía e Historia experto en la materia.

Según explicó Mediavilla, la obra comenzará con la anulación de los suministros (eléctricos, de agua, etc.), el vallado, la retirada de los elementos singulares, entre ellos la puerta de entrada, los dos escudos de la fachada principal, las dos farolas y dos balaustradas interiores. También se van a hacer los "esfuerzos necesarios" para intentar recuperar la primera piedra del edificio.

En cuanto al derribo en sí, se iniciará demoliendo manualmente la cubierta del edificio y posteriormente se procederá a la demolición mecánica del resto del inmueble en diferentes fases.

Entre las medidas para causar las menores molestias posibles por la obra, el consejero destacó la utilización por parte de la empresa de un sistema "novedoso" de control intensivo del tráfico rodado en la zona, a tiempo real, desarrollado por la Universidad de Cantabria, con el que se va a conseguir "optimizar" el flujo de vehículos y, en la medida de lo posible, aminorar los perjuicios.

También se van a usar una serie de elementos técnicos para reducir el ruido y el polvo, entre otros una pantalla sónica perimetral de las labores de demolición y sistemas de perforación especiales para los cabezales, respectivamente.

El consejero destacó que los dos meses que durarán las obras se ajustan al "compromiso" que se había "autoimpuesto" el Gobierno regional para que en la segunda quincena de julio la obra estuviera totalmente finalizada para no causar ningún perjuicio en esa zona de la ciudad, dada su importancia desde el punto de vista de la vialidad y el tráfico.

CORTES DE TRÁFICO

Mientras duren los trabajos será necesario cortar el tráfico en la zona colindante al edificio, tanto de bajada, en la calle Antonio del Puerto (entre San Vicente de la Barquera y Casimiro Sainz), como en la comprendida entre los dos aparcamientos existentes actualmente. Asimismo, se producirán cortes puntuales para instalación de maquinaria en la zona de Casimiro Sainz.

Mediavilla destacó que las medidas relacionadas con el tráfico se tomarán en coordinación con el Ayuntamiento de Santander, y se avisará con antelación de los cortes que vayan a producirse.

Con la implantación de este conjunto de medidas, el consejero consideró que el derribo no va a generar "ningún tipo de perjuicio", más allá de lo que supone una obra de este tipo, ya que se va a utilizar una metodología "muy limpia" y con "las últimas novedades"

Respecto a la conservación de los elementos singulares del edificio, que se encuentra ya totalmente vacío, el consejero precisó que todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre su futura utilización.