El Gobierno regional rehabilitará la Ermita de San Roque en Chinchón, edificio barroco de gran valor arquitectónico

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El Gobierno regional rehabilitará la Ermita de San Roque, situada dentro del Conjunto Histórico de Chinchón, declarado Bien de Interés Cultural, en la que se invertirá 474.098 euros en la restauración de las fachadas, cubierta y bóveda interior de este edificio que en la actualidad se encuentra en avanzado estado de deterioro, según informó hoy el vicepresidente y portavoz, Ignacio González, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

La Comunidad declaró de emergencia el inicio de la reforma de la Ermita de San Roque para evitar que el grave estado en el que se encuentra la construcción conlleve riesgo para la seguridad de los transeúntes y para los vecinos de las viviendas colindantes.

Con esta actuación, el Gobierno regional pone en valor este edificio emblemático y frena el deterioro progresivo del mismo, recuperando una joya arquitectónica del siglo XVII, de gran interés para el municipio de Chinchón así como para el Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

Además, la reforma permitirá la incorporación de nuevas instalaciones que posibilitarán una mejor visita a la Ermita y sus elementos de incalculable valor histórico. El plazo de ejecución de las obras se estima en seis meses.

El proyecto de restauración consistirá en el refuerzo de la cimentación del edificio, la rehabilitación de fachadas y cornisas, la reparación de la estructura de la cubierta, retejado y aislamiento térmico, el tratamiento de las humedades de los muros, la renovación de las instalaciones de saneamiento, electricidad y telefonía, refuerzo de la iluminación interior y exterior, reparación de la cubierta de la casa del guardes y el solado de las aceras en piedra caliza.

En los últimos años, la humedad ha provocado en los muros del edificio la afloración de las sales y la disolución de los materiales cerámicos de los muros. Además, se encuentran afectados elementos de la cimentación con grietas que son visibles al interior resquebrajando el retablo y las claves de las bóvedas.

La Comunidad de Madrid adoptó el pasado febrero medidas urgentes en materia de seguridad ante el riesgo de pérdida irreparable del edificio. Como protección en la zona, se han instalado vallas que impiden que los peatones transiten cerca de las cornisas de cubierta que están afectadas estructuralmente, por si se produjeran desprendimientos.