La esposa del líder de DMG culpa del derrumbe a la intervención del Gobierno

  • Bogotá, 16 feb (EFE).- Johanne Ivette León Bermúdez, esposa del cerebro de la "financiera" colombiana DMG, detenida el pasado 13 de enero en Montevideo, declaró hoy a una emisora de Bogotá que el derrumbe de la comercializadora de bienes y servicios fue culpa de la intervención del Gobierno.

La esposa del líder de DMG culpa del derrumbe a la intervención del Gobierno

La esposa del líder de DMG culpa del derrumbe a la intervención del Gobierno

Bogotá, 16 feb (EFE).- Johanne Ivette León Bermúdez, esposa del cerebro de la "financiera" colombiana DMG, detenida el pasado 13 de enero en Montevideo, declaró hoy a una emisora de Bogotá que el derrumbe de la comercializadora de bienes y servicios fue culpa de la intervención del Gobierno.

"Si en este momento están las cosas como están, fue por la intervención del Gobierno", dijo León a la emisora La W desde Montevideo donde aguarda la decisión de las autoridades uruguayas sobre su deportación a Colombia.

DMG, que toma las iniciales del nombre de su esposo, David Murcia Guzmán, subrayó que esa comercializadora "en ningún momento le quedó mal a nadie" y señaló que ese conglomerado de empresas no era una pirámide financiera como varias que se quebraron el año pasado en su país.

La colombiana, de 25 años, fue detenida en el lujoso barrio Carrasco de Montevideo, tras una orden de captura internacional por los delitos de lavado de activos y captación masiva y habitual de dinero.

"Nosotros en ningún momento le quedamos mal a nadie. Trabajamos duro para que todo funcionara para que se volviera comercializadora multinacional", insistió.

"No nos equivocamos en nada, el error fue del Gobierno colombiano. Hasta (que) el Gobierno colombiano intervino, hasta ahí llegó toda nuestra responsabilidad. No hubo errores" en la empresa, insistió.

Por otra parte, dijo desconocer actividades y contactos políticos de su esposo.

Según León, no tiene ningún inconveniente en acudir ante las autoridades judiciales de Colombia para aclarar las responsabilidades que le atribuyen.

Consideró que lo que padece hoy David, detenido en Panamá y deportado a Colombia el 20 de noviembre pasado, tras la intervención de DMG unas semanas antes, "es injusto", y señaló que él "es una persona buena, de buenos sentimientos".

Para León, su esposo es "un diamante en bruto, muy inteligente" y que "siempre piensa en su gente. En su familia DMG, para que (sus miles de afiliados) tuvieran una mejor calidad de vida".

También negó que DMG atravesara dificultades de liquidez cuando el Gobierno decidió intervenirla y explicó que el control total de la compañía lo tenía su esposo.

Sin embargo, calificó de "desleal" la actitud de los asesores de DMG, Daniel Angel y Margarita Pabón, que lograron un acuerdo con las autoridades judiciales en el que reconocieron haber captado dinero y también el lavado de activos.

"Me imagino que se dejaron llevar de los nervios. Para mí ha sido difícil, pero no me parece justo que ellos sabiendo la calidad de persona que era David y la causa por la que siempre ha luchado, lo dejen solo en este momento por querer salvar su pellejo", expresó León a La W.

Añadió que negociar con las autoridades como lo hicieron los asesores, "no es el único camino", porque, argumentó, "no hay pruebas contundentes que relacionen a David con algún delito".

Puntualizó que van "a salir adelante" (...) "no hay pruebas contundentes" y subrayó que "no las pueden tener porque no hemos hecho nada malo. Nada más que trabajar. De pronto hay errores administrativos, pero lo que hemos hecho es trabajar y por eso no somos delincuentes".