Fallece un trabajador vizcaíno que sufrió un accidente hace un mes en Cantabria

Un trabajador de Babcock perdió ayer tres dedos en un siniestro y otro más se rompió las costillas el lunes en la empresa Industan

BILBAO, 29 (EUROPA PRESS)

Un trabajador vizcaíno que sufrió un accidente hace un mes en Cantabria falleció ayer a causa de las lesiones sufridas. Además, otro operario perdió ayer dos dedos en un siniestro ocurrido en Babcock mientras un tercero sufrió roturta de costillas el lunes en la empresa Industan, según informó hoy la federación de Industria de CC.OO.

El accidente que, finalmente, ha costado la vida al trabajador, ocurrió el pasado 26 de mayo en la empresa Dyinasol, ubicada en la localidad cántabra de Gajano, si bien el fallecido era empleado de la empresa vizcaína Nervión Montaje y Mantenimiento. Tanto él como un compañero, que continúa ingresado en la Unidad de Quemados de Cruces, sufrieron graves heridas al explotar un depósito.

Los dos operarios estaban realizando las tareas de soldadura y calderería en reparación y montaje en un pequeño depósito llamado reactor, en el que, habitaulmente, se mezclan productos químicos y cuyo estallido les ocasiónó múltiples golpes y quemaduras de extrema gravedad.

MAS HERIDOS

Por otro lado, un trabajador, T.H, de 50 años, sufrió el pasado lunes un accidente grave en la empresa de caldedería Industan, ubicada en la localidad vizcaína de Zaratamo.

La víctima, de profesión soldador, sufrió el impacto de una pieza de tres toneladas que estaba colocada en posición vertical y cayó encima del obrero. Al parecer, la pieza estaba amarrada, por lo que todavía se desconocen las causas del suceso.

Como consecuencia del impacto, ocurrido poco antes de las once de la mañana, el trabajador sufre rotura del coxis, codo y tres costillas, una de las cuales le perforó el pulmón y le hizo perder mucha sangre. Además, presenta un fuerte traumatismo en la cabeza.

Ayer, en las instalaciones de Babcock Power España en Galindo, se registró otro siniestro cuando otro operario sufrió la amputación de tres dedos.

CC.OO. denunció "estos gravísimos hechos" consecuencia de "la notoria falta del incumplimiento de las obligaciones preventivas establecidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales por parte de las empresas".