Aumenta a 130 el número de muertos en los incendios del sureste de Australia

Aumenta a 130 el número de muertos en los incendios del sureste de Australia

Aumenta a 130 el número de muertos en los incendios del sureste de Australia

WHITTLESEA (AUSTRALIA), 9 (Reuters/EP) El balance de víctimas mortales por el gran incendio forestal declarado en el sureste de Australia ya se eleva a 130, aunque se espera que las cifras sigan en aumento. Más de 750 hogares han quedado totalmente destruidos, según informaron hoy los medios locales. La Policía cree que algunos de los fuegos, que arrasaron ciudades rurales cercanas a la segunda mayor urbe del país, Melbourne, fueron deliberadamente provocados. "No hay palabras para describirlo más que masacre", declaró a una televisión local el primer ministro australiano, Kevin Rudd. "Estos números (de muertos) son paralizantes...y temo que crecerán aún más", añadió. "Todo el mundo se ha ido. Todo el mundo es ha ido. Todos. Sus casas han desaparecido. Todos están muertos en sus casas. Todos están muertos", declaró entre lágrimas Christopher Harvey, un superviviente de Kinglake donde la mayoría de la gente murió, mientras caminaba por la ciudad. El enorme incendio arrasó varias ciudades el sábado por la noche, destrozando todo lo que encontraba en su camino. Muchas personas murieron en sus coches mientras intentaban huir de las llamas y otros encontraron la muerte en sus propias casas. Algunos escaparon refugiados en sus piscinas, en embalses de las granjas o escondidos en sus bodegas. "Esto va a ser como Hiroshima, te lo digo yo. Esto es como una bomba atómica. Hay animales muertos sobre las carreteras", declaró un superviviente, Chris Harvey, a los medios locales. Muchos pacientes tienen quemaduras en más del 30 por ciento de sus cuerpos y algunos heridos estaban peor que en los atentados de Bali en 2002, dijo el doctor De Villiers Smit en las urgencias de un hospital. Los incendios son un suceso que se repite todos los años en Australia, pero una combinación de tiempo abrasador, sequía y arbustos secos ha creado una condiciones muy favorables para la expansión de las llamas este año. El fuego quemó más de 330.000 hectáreas de arbusto en Victoria, pero un gran número de viñedos en el valle de Yarra también han sido destruidos. Los incendios son el peor desaste natural del país en más de 100 años, y pondrá más presión sobre Rudd para que tome decisiones sobre una nueva política medioambiental.