El acusado de quemar 268 hectáreas hace casi 10 años en Ojén (Málaga) niega su autoría y dice que no es un pirómano

MÁLAGA, 11 (EUROPA PRESS)

El acusado de provocar un incendio forestal ocurrido en un paraje de la localidad malagueña de Ojén el 5 de septiembre de 1999, que afectó a 268 hectáreas de terreno, negó hoy que lo hiciera y aseguró que no es un pirómano, aunque sí reconoció haber quemado, en otras ocasiones, "muchas cañas" en el monte "como se ha hecho siempre".

Un jurado popular juzga desde hoy a este hombre, que fue condenado en 2006 por otro delito de incendio de 2001, para el que el fiscal pide 16 años de prisión, mientras que las otras acusaciones solicitan cinco y tres años de prisión. La defensa pide la absolución y en caso de ser declarado culpable, que se aplique las atenuantes de dilaciones indebidas y alteraciones psíquicas.

El procesado indicó que ha prendido fuego y que una vez tuvo que avisar porque se habían quemado "muchos pinos", pero afirmó que nunca ha utilizado una mecha retardante, sistema usado, según el fiscal, para provocar este incendio. "En verano, en mi vida he prendido fuego", señaló el acusado, quien, además, aseguró ser "amigo de los animales".

Declaró que cuando se produjo el incendio estaba en el cuartel de la Guardia Civil de Ojén para poner una denuncia por una pelea que había tenido el día anterior con un vecino que le había causado problemas en la espalda. Aseveró que fue en el cuartel donde se enteró del sitio concreto en el que se había iniciado el fuego porque "lo escuché".

Además, relató todo lo que hizo a lo largo de ese día, negando que pasara por la carretera cercana a la zona del fuego cuando volvía de la localidad malagueña de Coín. Además, insistió en que no fue autor del otro incendio, por el que cumple la pena de ocho años de cárcel y aseguró que "nunca" han encontrado en su poder "ni un mechero de mecha siquiera".

Los hechos sucedieron, según las conclusiones provisionales de la acusación pública, a las que tuvo acceso Europa Press, en la madrugada del 5 de septiembre cuando, según el escrito, el acusado prendió fuego al lugar conocido como Sierra Blanca "mediante métodos de ignición con retardo".

El fuego se inició sobre las 11.45 horas en un foco independiente localizado en el paraje de La Fuentezuela y se dio por extinguido a las 08.00 horas del 12 de septiembre. Supuso un riesgo para la vida o la integridad de los moradores de la Hostelería de Juanar y de una finca cercana, áreas que fueron desalojadas.

Además, el incendio, que revistió especial gravedad, afectó a la Reserva Nacional de Caza de Sierra Blanca, según los informe técnicos. El coste total en concepto de pérdidas de productos forestales, bienes dañados y servicios afectados fue de 607.384 euros.