El acusado del crimen de Vigo prendió cinco focos de fuego en el piso de las víctimas, dos de ellos en los cuerpos

Los vecinos escucharon de madrugada gritos y golpes procedentes del piso de los fallecidos SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 (EUROPA PRESS) El único acusado del doble crimen ocurrido en julio de 2006 en la calle Oporto de Vigo, Jacobo P.R., provocó un incendio en el piso de las víctimas --Isaac P.T. y Julio A.L.-- con cinco focos de fuego, dos de ellos en los propios cadáveres. Según explicaron peritos de la Policía Científica que declararon hoy en el juicio que se celebra en la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Pontevedra en Vigo, el piso en el que ocurrió el doble crimen sufrió un incendio provocado, con cinco focos primarios. Así, se prendió fuego a varios montones de ropa así como a los dos cuerpos de los fallecidos, para lo que se utilizó como acelerante de la combustión alcohol y gasolina. Asimismo, diversos testigos policiales y varios de los bomberos que actuaron en el lugar confirmaron la presencia de sangre en el suelo, en las pareces del inmueble y en otros elementos. Según los análisis, la ropa del acusado tenía manchas con su sangre, así como con la sangre de las dos víctimas. También se confirmó la presencia de ADN de Jacobo, Isaac y Julio en elementos del mobiliario del piso, puertas, ventanas o radiadores. La policía científica analizó además un cuchillo recogido en la cocina del piso en cuyo mango se confirmó la presencia de sangre del acusado. "IR TODO AL GARETE" Por su parte, el sargento de Bomberos que coordinó la extinción del incendio el día de los hechos explicó que cuando llegaron al lugar el piso estaba lleno de humo y que, tras extinguir las llamas de los diferentes focos, encontraron uno de los cadáveres en una habitación y el otro en el salón. Este testigo explicó que los Bomberos tuvieron que cerrar la espita del gas de la cocina, que estaba abierta y advirtieron de que el fuego se había iniciado no hacía más de hora y media. "No hubo tiempo suficiente para que se acumulara el gas, si llega a explotar, se habría ido todo al garete", señaló. Este sargento también confirmó que el cuerpo de Isaac P.T. estaba en una habitación cuya puerta se encontraba "reventada", y presentaba numerosas heridas. Además, tenía un cable atado al cuello y sujeto a una pata de la cama y una toalla retorcida y enroscada en el cuello. El cuerpo de Julio A.L. estaba en el salón con las manos atadas a la espalda con un cable, con el cuello seccionado y tapado con una manta. Ambos cadáveres estaban parcialmente calcinados. DETENCIÓN Según los testimonios de los agentes que intervinieron en la localización del sospechoso, su identificación fue posible gracias a un video de seguridad grabado en un local, el Pub Strong, de donde salió acompañado por una de las víctimas. El testimonio de uno de los testigos permitió a la policía llegar hasta la casa de la madre de Jacobo P.R., en Cangas (Pontevedra) y, posteriormente, se le detuvo en la localidad de Marín. A pesar de que el acusado declaró a la Policía haberse desecho del arma del crimen en un contenedor, y aunque varios agentes registraron contenedores y papeleras desde la calle Oporto hasta la Estación Marítima, dicha arma no fue localizada. Por otra parte, durante la mañana de hoy también prestaron declaración como testigos dos vecinos del inmueble donde ocurrió el crimen, quienes confirmaron haber escuchado sobre las 4.00 horas de la madrugada gritos y golpes. De hecho, una de las vecinas aseguró haber escuchado "tres 'Ays', seguidos de golpes" e incluso se cruzó con el acusado a primera hora de la mañana en el portal del edificio, cuando este salía "llevando una maleta en una mano y una bolsa de plástico envolviendo la otra mano".