El clima ayuda a los bomberos en la lucha contra un incendio en California

  • Washington, 9 may (EFE).- Una bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad echaron hoy una mano a los más de 4.200 bomberos que luchan contra un incendio en Santa Bárbara (California), que mantiene fuera de sus casas a 30.500 personas.

El clima ayuda a los bomberos en la lucha contra un incendio en California

El clima ayuda a los bomberos en la lucha contra un incendio en California

Washington, 9 may (EFE).- Una bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad echaron hoy una mano a los más de 4.200 bomberos que luchan contra un incendio en Santa Bárbara (California), que mantiene fuera de sus casas a 30.500 personas.

Gracias a la mejora del tiempo, durante las últimas horas los bomberos han logrado contener un 30 por ciento del incendio, frente al 10 por ciento que tenían controlado ayer.

El fuego, que se declaró el martes, ha quemado ya más de 3.500 hectáreas y ha destruido 80 viviendas, informó hoy el Departamento de Bosques y Protección contra Incendios de California.

El Centro Meteorológico Nacional trajo buenas noticias, al pronosticar que la humedad en las colinas que rodean Santa Bárbara será mucho más elevada hoy, gracias a la entrada al interior de una brisa marina.

Al mismo tiempo, las temperaturas se quedarán algo por encima de los 20 grados, frente a los más de 30 de los días anteriores.

La combinación de calor seco con vientos fuertes dio alas al llamado "Fuego Jesusita", de origen aún desconocido, que aún amenaza a 3.500 residencias y 100 edificios comerciales.

Lo combaten más de 4.200 personas, incluidos casi 500 equipos de bomberos y 10 helicópteros, según el Departamento de Bosques y Protección contra Incendios de California, que estima el costo de la operación en 4,3 millones de dólares.

El lunes la meteorología se volverá de nuevo contra ellos, pues se prevé que ganen fuerza los vientos secos que recorren la sierra del norte al sur y hacia el mar, conocidos como "Sundowners".

No recobrarán, sin embargo, tanta fuerza como en los últimos días, cuando sus ráfagas llegaron a los 100 kilómetros por hora e hicieron el incendio imposible de contener.

Pese a la mejora de las condiciones, las autoridades mantienen la orden de evacuación para 30.500 personas y han avisado a otras 23.000 de que podrían mandarles salir de sus casas de forma inmediata.