Hasta abril se registraron 493 incendios forestales en Cantabria que quemaron cerca de 4.000 hectáreas

El 90% fueron provocados y causaron pérdidas económicas de casi 40 millones de euros

SANTANDER, 28 (EUROPA PRESS)

La campaña de incendios forestales en Cantabria, comprendida entre el 15 de enero y el 15 de abril, la época de mayor riesgo, se ha saldado con un total de 493 incendios, el 90 por ciento de ellos provocados, que han quemado 3.941 hectáreas (3.402 desarboladas y 538 arboladas), afectando principalmente a las comarcas de Cabuérniga, Nansa y Pas.

Las perdidas económicas y ambientales causadas por estos incendios ascienden a casi 40 millones de euros (39,9), a lo que se añaden 1,2 millones de euros más por gastos de extinción, según ha informado hoy en rueda de prensa el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, Jesús Oria.

Oria destacó que una de las características de estos incendios es su elevado índice de intencionalidad, relacionado con la obtención de pastos para el ganado, una costumbre "atávica" en las zonas rurales contra la que la Consejería pretende luchar intensificando las medidas de prevención y educación desde edades más tempranas.

En este sentido, explicó que se está diseñando una política integral contra incendios forestales que abarque, no sólo aspectos técnicos y ecológicos, sino en especial los económicos y sociales, ya que de ellos se derivan las causas estructurales de los mismos, es decir la búsqueda de pastos y el fomento de la ganadería extensiva.

Por este motivo, la época de mayor riesgo es el invierno y el comienzo de la primavera, y el 82 por ciento del área afectada es superficie forestal no arbolada. Otras peculiaridades de los incendios que se registran en Cantabria, que los diferencian de los de las zonas secas, es que la mayoría se producen en días laborables, en las horas de mayor calor y asociados a periodos de viento sur.

También destaca la concentración de los siniestros en un breve lapso de tiempo; así, en la primera quincena de febrero de 2002 se quemaron cerca de 12.500 hectáreas en 300 incendios provocados. Tres cuartas partes del territorio de la comunidad, situadas en los valles del Nansa, Cabuérniga, comarcas de Pas y Miera y de Soba, presentan un riesgo de incendios "muy alto o extremo"

Según el consejero, en los últimos años se observa un aumento tanto del número de incendios como de la superficie quemada, si bien la media de esta últimas ha disminuido levemente en los últimos años.

Oria señaló que aunque estos datos indican un "aumento" de la eficacia de los medios de extinción, también ponen de relieve que es necesario trabajar más en aspectos relacionados con la prevención y la concienciación de la sociedad respecto a este problema.

CAMPAÑA VERANO-OTOÑO

De cara al verano y principios de otoño, entre el 1 de agosto y el 15 de octubre, los esfuerzos se concentrarán en las comarcas de Liébana, Campoo y Los Valles, al ser la zona de alto riesgo durante esa época.

En cuanto a los medios de extinción, la consejería dispone de más de 340 efectivos, entre cuadrillas forestales, 14 motobombas, agentes y técnicos del medio natural, entre otros, a los que se suman un equipo de investigación de causas y prevención.

En la campaña que ha finalizado en abril se ha contado también con medios aéreos y terrestres del Ministerio de Medio Ambiente y de Protección Civil del Gobierno de Cantabria, vehículos autobomba de los ayuntamientos y con la Unidad Militar de Emergencias.

El consejero concluyó haciendo un llamamiento a la colaboración "de todos" para la minimzación del riesgo de incendios, mediante conductas "consecuentes" en las zonas de riesgo.