Un incendio calcina un local en Altea y obliga a desalojar a todos los vecinos del edificio

El fuego provocó temperaturas cercanas a los 900 grados, que dificultaron mucho a los bomberos la extinción de las llamas

ALICANTE, 08 (EUROPA PRESS)

Un incendio calcinó ayer el interior de un estudio fotográfico y dañó la estructura del resto del edificio de cuatro plantas, situado frente al Ayuntamiento de Altea (Alicante), lo que obligó a desalojar a todos los vecinos del inmueble y de las propiedades colindantes, algunos de los cuales hoy permanecen sin poder volver a sus viviendas, según informaron hoy en un comunicado fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante.

Las llamas se iniciaron por causas aún desconocidas sobre las 14.20 horas, en el interior del citado estudio, que se encuentra en la planta baja de un edificio en la esquina de las calles Constitución y Jaime I de Altea.

Al servicio acudieron: del parque de bomberos en Benidorm (Alicante) una unidad de mando jefatura, y los vehículos primera salida y autoescalera; un vehículo de transporte de personal del parque de bomberos en San Vicente del Raspeig (Alicante); el sargento jefe de turno; un cabo y diez bomberos; así como otro cabo y cuatro bomberos de refuerzo que acudieron sobre las 18.15 horas debido a la complejidad de las labores de extinción.

A su llegada, comprobaron que el estudio fotográfico estaba completamente en llamas, y que la Policía Local había evacuado a todos los vecinos de las cuatro plantas, excepto a un inquilino que permanecía en su domicilio en la 4ª planta.

Los bomberos acudieron en su auxilio, pero una vez lo localizaron, consideraron que era más seguro que se mantuviese en su casa mientras se procedía a la extinción del incendio ya que no existía prácticamente humo ni peligro en su vivienda.

900 GRADOS.

En las labores de extinción, los bomberos encontraron grandes dificultades para entrar en el local en llamas, en cuyo interior había una temperatura cercana a los 900 grados. Por ello, los efectivos rompiendo dos ventanas que daban al exterior y usaron dos líneas de agua de gran caudal para tratar de reducir el fuego.

La estanqueidad del edificio y el blindaje de las ventanas obligó a los bomberos a turnarse cada un minuto y medio, para salir a recuperarse e hidratarse, según las mismas fuentes, quienes precisaron que tuvieron sobre las 18.15 horas tuvieron que solicitar un relevo completo para continuar con el servicio.

El estudio contenía mucho mobiliario, estanterías, material de fotografía y revelado que produjeron pequeñas explosiones. Además, se encontraba panelado en madera, por lo que los bomberos llegaron a temer una deflagración por condensación de humo que no llegó a producirse, aunque todo el local quedó completamente arrasado y la estructura muy seriamente dañada.

Una vez que sofocaron las llamas, el personal de mando de la extinción y dos técnicos del Ayuntamiento de Altea comprobaron que el calor había reventado las cabezas de hierro de los pilares y se habían desprendido las bovedillas del techo del local siniestrado.

Ante esta situación, los técnicos consideraron peligroso que los vecinos de las viviendas superiores regresaran a sus casas y dejaron el edificio precintado, al tiempo que advirtieron que no era conveniente ni que subieran a coger enseres.

Los vecinos del bloque colindante, que también fue evacuado, sí pudieron regresar anoche a sus casas, aunque un bar y un locutorio anexo al estudio de fotografía han quedado seriamente afectados, tanto por el agua usada en las labores de extinción y refrigerio, como por la que se salió de las tuberías principales cuando reventaron por el calor.

A las 22.00 horas de ayer jueves en el lugar del siniestro permanecía aún un retén de bomberos, mientras que el resto de los efectivos pudieron regresar a sus correspondientes parques, según detallaron las mismas fuentes.