La nieve acentúa el fervor del Vía Crucis Viviente de Serradilla (Salamanca)

  • Serradilla del Arroyo (Salamanca), 10 abr (EFE).- Los vecinos del municipio salmantino de Serradilla del Arroyo han escenificado hoy viernes el tradicional Vía Crucis Viviente, con pasión y realismo, a pesar de la lluvia y la nieve caídas durante la representación.

La nieve acentúa el fervor del Vía Crucis Viviente de Serradilla (Salamanca)

La nieve acentúa el fervor del Vía Crucis Viviente de Serradilla (Salamanca)

Serradilla del Arroyo (Salamanca), 10 abr (EFE).- Los vecinos del municipio salmantino de Serradilla del Arroyo han escenificado hoy viernes el tradicional Vía Crucis Viviente, con pasión y realismo, a pesar de la lluvia y la nieve caídas durante la representación.

Alrededor de 50 habitantes de la localidad, que suma 250 vecinos, han encarnado personajes bíblicos en escenas como La Última Cena, La Oración en el Huerto, el Prendimiento de Jesús, La Crucifixión o el Entierro de Cristo.

Cientos de visitantes han seguido a toda la comitiva de actores para presenciar algunos momentos vibrantes, tales como las tres caídas de Cristo (personaje que interpreta Juan Carlos Iglesias, vecino del pueblo), donde, azotado por el látigo de los centuriones, ha conducido su cruz hasta el Teso Santo, un monte de las afueras de la localidad donde se ha recreado la crucifixión.

Esta tradición llega este año a su edición número 25 y la diócesis de Ciudad Rodrigo, a la que pertenece Serradilla del Arroyo, entiende que este acontecimiento supone una de las escenas más propias de la Semana Santa, por su devoción y por su recogimiento y con la dedicación de muchas horas que, posteriormente y durante el Vía Crucis, conducen a la reflexión cristiana.

La conocida como "La Pasión de Serradilla" pretende, además, que la Junta de Castilla y León la considere como Fiesta de Interés Regional, iniciativa en la que trabaja el Ayuntamiento del municipio desde hace 2 años.

La lluvia y la nieve también han sido protagonistas en el Vía Crucis Viviente escenificado a mediodía en el municipio salmantino de Candelario, interpretado por los miembros de la Asociación Cultural Cuesta de la Romana.