Perito no ve signos que justifiquen lagunas de memoria en el árbitro que 'abandonó' a dos fallecidos tras un accidente

La defensa admite los hechos, pero dice que no se puede descartar la pérdida de memoria y cuestiona la labor de los cuerpos de seguridad

SANTANDER, 5 (EUROPA PRESS)

Una perito que trató tras el siniestro al joven árbitro acusado de 'abandonar' a dos compañeros fallecidos en un accidente de tráfico explicó hoy en el juicio que no han encontrado "ninguna base patológica" que pueda explicar las lagunas de memoria que el joven asegura sufrir en torno a los momentos previos y posteriores al accidente.

Según dijo, es posible que aparezca amnesia lagunar tras un traumatismo craneoencefálico cuando hay una pérdida de consciencia total, no un simple "aturdimiento u obnubilación", pero en este caso ni el parte de la primera asistencia sanitaria recibida ni las propias afirmaciones del acusado tras el accidente hablan de pérdida de consciencia.

La perito declaró hoy en la vista, celebrada por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santander, a propuesta precisamente de la defensa del joven, A.G.B., quien asegura no recordar nada de la noche del accidente.

En su declaración, la perito explicó que cuando existe una amnesia "suele ser objetivable", pero en este caso no se ha podido "objetivar", una afirmación que para la abogada de la defensa no descarta que realmente exista esa pérdida de memoria.

En palabras de la letrada de la defensa, "no se puede objetivar, pero tampoco descartar" una afección mental por el golpe sufrido por el joven en el accidente y ése es el argumento que pretende hacer valer para explicar por qué tras el siniestro el acusado sólo dijo que viajaban en el coche él y el copiloto --que resultó herido--, tal y como sostienen algunos testigos.

Con todo, la defensa ha cambiado su postura inicial, porque al principio negaba responsabilidad penal alguna y pedía la absolución, mientras ahora, aunque insiste en la tesis de la pérdida de memoria, admite la responsabilidad en el accidente y solicita una condena de un año de cárcel para su patrocinado.

El joven se enfrenta por tanto a peticiones de prisión que oscilan entre un año --propuesto por su abogada-- y hasta ocho años. La Fiscalía y las tres acusaciones particulares piden cuatro años por un delito de temeridad manifiesta, en concurso con dos delitos de homicidio imprudente y otro de lesiones, y dos de las tres acusaciones particulares añaden además un delito de omisión del deber de socorro por el que piden entre dos y cuatro años adicionales.

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