Permanece hospitalizado después de siete meses el magrebí que cayó desde una ventana de un centro de menores en Tenerife

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 16 (EUROPA PRESS)

El menor de origen magrebí que cayó en octubre de 2008 desde la ventana de un segundo piso del Centro de Menores de La Esperanza, en la isla de Tenerife, aún permanece hospitalizado tras siete meses desde que tuviera lugar el suceso, siendo trasladado el pasado martes al Hospital de Crónicos Febles Campo, después de que haya sido tramitado por el departamento de servicios sociales del Hospital Universitario de Canarias (HUC), según informó hoy la Consejería de Bienestar Social, Juventud y Vivienda en declaraciones a Europa Press.

Según se detalla en el Boletín Oficial del Parlamento de Canarias, el Departamento autonómico, en respuesta a una pregunta por escrito de la diputada de CC, Flora Marrero, recordó que siendo las 21.45 horas del día 17 de octubre de 2008, el equipo educativo que se encontraba en la segunda planta del Centro, se percató de cómo un grupo menores salieron corriendo hacia la parte baja del edificio avisándoles de que un menor de origen magrebí se había precipitado por la ventana de su habitación.

Inmediatamente se activó el protocolo de emergencia. Así, tras dar aviso al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes 112), se comprobó el estado del menor, el cual estaba inconsciente y sangraba abundantemente, por lo que se procedió a acompañar al resto de menores de la zona del incidente a sus habitaciones y zonas comunes, permaneciendo varios educadores con el menor accidentado hasta la llegada de los equipos de emergencia.

La Consejería, en respuesta parlamentaria, señala que siendo las 22.10 horas se presentaron dos ambulancias que se hicieron cargo del menor, procediendo a labores de estabilización. A las 22.20 horas se personaron en el centro unidades de la Guardia Civil, Policía Nacional y Local, procediendo a la investigación de lo hechos conjuntamente con el equipo educativo del turno, recabando toda la información necesaria para el esclarecimiento de los hechos.

Según el Departamento que dirige Inés Rojas, de los primeros informes se desprende la hipótesis de que el menor se había situado en la cornisa de la ventana con la intención de esconderse del equipo educativo para fumar, intuyendo que este hecho pudiese ser el causante del accidente.

TRASLADO Y HOSPITALIZACIÓN

Tras recibir las primeras asistencias, el menor fue trasladado por los equipos sanitarios al Hospital Universitario de Canarias (HUC). En el momento de la hospitalización, --prosigue la Consejería-- el menor presentaba un traumatismo craneoencefálico grave, traumatismo en neumotórax y diversas lesiones en el resto del cuerpo.

"Ante la gravedad de la situación se nos exponen las escasas esperanzas de vida puestas en el menor y, en caso de sobrevivir, las limitadas posibilidades de recuperación. Una vez transcurrido el período crítico, se nos informa de que, al tratarse aún de un cerebro joven, no sabrían con certeza las secuelas futuras de las lesiones cerebrales, por lo que tan sólo nos quedaría esperar la lenta recuperación", aclara la Consejería.

"Tras tres meses en la UVI se decidió trasladar al menor a la planta de Neurocirugía del mismo complejo hospitalario para comenzar con una rehabilitación de tipo funcional en lo que a las lesiones cerebrales se refiere", explica Bienestar Social, para añadir que "si bien en un primer momento se observó una mejoría sustancial, en la actualidad esa recuperación se ha visto paralizada, viéndose afectado el menor por una tetraparesia que le impide realizar funciones vitales básicas como comer, ir al baño, asearse, caminar, etcétera, y dependiendo en su totalidad de los cuidados sanitarios por parte de un agente externo".

A su vez, y dada la debilidad física y orgánica que presentaba el menor, los facultativos no aseguraban la fuerza vital necesaria para su recuperación. Por ello, y dado que no era posible delimitar con exactitud el tiempo de recuperación, en caso de que ésta tuviera lugar, se decidió por parte del equipo técnico del HUC "trasladar al menor al Hospital de Crónicos Febles Campos, sito en Santa Cruz de Tenerife, con el fin de que el joven vea cubiertas sus necesidades básicas vitales".