Navíos de EEUU, cerca de los piratas somalíes con un rehén

MOGADISCIO (Reuters) - Ancianos somalíes intentaban mediar el sábado entre la Marina estadounidense y los piratas que retienen a un rehen norteamericano en alta mar, en un enfrentamiento que supone un nuevo dilema para el presidente Barack Obama.

Cuatro piratas están a la deriba en una lancha en medio del océano Índico con Richard Phillips, un estadounidense de 53 años capitán de un carguero que trataron secuestrar el miércoles. Los piratas solicitaron un rescate de dos millones de dólares por su liberación y una garantía de su propia seguridad.

Con la presencia de tres buques de EEUU en la zona, ancianos y familiares de los piratas que retienen a Phillips están planificando una misión de mediación para asegurar la liberación, dijo un grupo marítimo regional.

"Ellos quieren resolver esto a través de la manera tradicional somalí de negociaciones", dijo Andrew Mwangura a Reuters. "Ellos sólo están buscando arreglar el regreso seguro de los piratas, sin rescate", agregó.

Fuerzas especiales francesas asaltaron un yate que estaba controlado por piratas en otro punto de las anárquicas aguas del Índico, en un asalto en el que murió un rehén y cuatro fueron liberados.

Dos piratas fallecieron y tres fueron capturados.

El sábado los piratas capturaron un remolcador, de propiedad estadounidense y bandera italiana, con 16 tripulantes, 10 de ellos italianos, según responsables de la OTAN en un barco en la región.

La fragata española "Numancia" evitó el viernes otro ataque al incerceptar una embarcación con seis sopechosos, que perseguía a un barco de bandera panameña.

Se han enviado más buques de guerra de Estados Unidos al lugar donde se encuentra el bote salvavidas a la deriva, en aguas internacionales frente a Somalia, donde los piratas han retenido a Phillips desde el miércoles, cuando intentaron capturar el Maersk Alabama de propiedad danesa y 17.000 toneladas.

El capitán estadounidense aparentemente se ofreció voluntariamente a subir al bote salvavidas con los piratas a cambio de la seguridad de su tripulación, que recuperó el control del Maersk Alabama, que transportaba alimentos a Kenia.

Posteriormente Phillips intentó escapar al saltar al mar, pero fue rápidamente recapturado.

Desde la cercanía, el destructor USS Bainbridge lanzó naves no tripuladas para observar la situación y mantener contacto por radio con los piratas. El Bainbridge desea lograr una solución pacífica a la disputa con la ayuda de expertos del FBI, dijo un responsable estadounidense.

OTROS REHENES

Phillips es uno de los cerca de 250 rehenes que retienen los piratas somalíes, que atacan en las transitadas aguas del golfo de Aden y el océano Indico.

La mayor cantidad de rehenes es de nacionalidad filipina y los piratas mantienen cerca de 16 navíos capturados cerca de sus guaridas en Eyl, Hobyo y Haradheere en la costa este de Somalia -cinco de ellos fueron capturados la semana pasada.

Sin embargo, la situación ha captado la atención de los medios debido a que Phillips es el primer ciudadano estadounidense capturado.

"Nuevamente, se ha necesitado que se involucren los estadounidenses para que las potencias mundiales se interesen de verdad", dijo un diplomático que sigue la situación en Somalia desde Nairobi. "Espero que no se olviden de los filipinos y todos los demás una vez que este hombre sea liberado", agregó.

La disputa también ha dado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, un nuevo problema de política exterior en una zona del mundo que la mayoría de los estadounidenses desconoce.

Ubicada en el Cuerno de África, Somalia ha sufrido 18 años de conflicto civil desde que caudillos militares derrocaron al ex dictador Mohamed Siad Barre en 1991.