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ROMA, 24 (EUROPA PRESS/Gloria Moreno)

La tierra sigue temblando en la zona del centro de Italia que hace dos semanas fue sacudida por un terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter y provocó 296 muertos, más de un millar de heridos y miles de evacuados.

El seísmo más fuerte registrado en las últimas horas tuvo lugar cerca de la medianoche de ayer y alcanzó los 4 grados en la escala de Richter. Antes del amanecer, fueron advertidas otras tres sacudidas de menor intensidad.

A los constantes temblores se une el mal tiempo que ha afectado la zona en los últimos días. El frío y las lluvias han puesto a prueba los campamentos provisionales en los que la Protección Civil italiana ha reubicado a las miles de personas que se han quedado sin casa.

Entre tanto, prosiguen los trabajos de desescombro y siguen avanzando las investigaciones iniciadas para averiguar porqué tantos edificios cayeron o sufrieron daños irreparables a pesar de estar situados en una zona sísmica.

Además, la zona recibirá hoy la visita del Fiscal Nacional Antimafia, Piero Grasso, que ya ha puesto en marcha un equipo de magistrados que se encargarán de controlar la situación para evitar que las organizaciones criminales italianas se infiltren en los trabajos de reconstrucción.

Mientras, el Gobierno ya se ha puesto manos a la obra para organizar la cumbre anual del G-8, que inicialmente se iba a celebrar en la isla de la Magdalena y al final tendrá lugar el próximo mes de julio en L'Aquila, la ciudad más golpeada por el terremoto.