Abre la primera escuela en los campamentos provisionales en la zona del terremoto

ROMA, 16 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

Los escolares que la semana pasada tuvieron que ser evacuados a causa del terremoto que sacudió el centro de Italia han empezado a retomar las clases, que en muchos casos se desarrollarán en los campamentos provisionales levantados en la zona.

La primera escuela-tienda de campaña será inaugurada hoy en la localidad de Poggio Picenze ante la presencia del primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, y la ministra de Educación, Mariastella Gelmini.

Precisamente dos de las víctimas que fallecieron a causa del seísmo en esta pequeña localidad eran niños. Diez días después de la tragedia, la apertura de esta escuela provisional constituye un símbolo para las cerca de 65.000 personas que han tenido que abandonar sus casas y están intentando rehacer sus vidas.

Las escuelas ubicadas fuera de la provincia de L'Aquila, la zona más golpeada por el terremoto, intentarán abrir sus puertas entre hoy y el lunes. Dentro de la provincia, en cambio, la situación será más complicada, ya que muchas escuelas presentan daños serios o incluso han quedado completamente derribadas.

Aun con todo, la ministra de Educación ha querido asegurar que ningún escolar perderá el año y que para ello, el Gobierno hará todo lo posible para reubicar a los alumnos en barracones o en otras escuelas del país.

Además de las escuelas, el terremoto ha dejado tras de sí un paisaje de ruinas y escombros generalizado. Los equipos técnicos están inspeccionando las construcciones para determinar cuáles podrán volver a ser habitadas y cuáles no.

Según la previsión avanzada ayer por el director de la Protección Civil, Guido Bertolaso, ascienden a 20.000 las personas que no podrán volver a sus casas una vez terminada la inspección.

Entretanto, la Fiscalía de L'Aquila está investigando las causas por las que numerosos edificios de la zona no aguantaron el temblor a pesar de estar ubicados en una zona catalogada como sísmica. En el principal punto de mira están el hospital público San Salvatore, el Tribunal y la Casa del Estudiante.

El Gobierno estima que la reconstrucción costará unos 12.000 millones de euros y en estos momentos está estudiando el modo de reunir esta ingente suma de dinero así como las medidas concretas con las que apoyar a la población.

Éstas serán aprobadas la semana que viene por el Consejo de Ministros, que, igual que ocurrió con la emergencia de las basuras de Nápoles, se reunirá en L'Aquila, la ciudad que ha quedado más dañada por el terremoto. Sin embargo, esta decisión no ha gustado a la oposición, que ha definido la iniciativa como una "pasarela".