Ascienden a 179 los muertos por el terremoto que ayer sacudió la zona centro de Italia

ROMA, 7 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno)

Al menos 179 personas murieron como consecuencia del terremoto registrado ayer en la región italiana de Abruzzo, en el centro del país, según el último balance ofrecido hoy por los equipos de rescate de L'Aquila, que anticipan un aumento de la cifra de fallecimientos.

De los 179 cadáveres confirmados, 40 permanecen sin identificar, mientras que la cifra de heridos es cercana a los 1.500. Además quedan 34 personas en paradero desconocido, aunque este número también podría aumentar, dada la gran cantidad de edificios derruidos y la falta de testimonios oculares en las zonas más devastadas. Tampoco se descarta que entre ellos se hallen inmigrantes sin papeles cuya desaparición no ha sido reclamada.

En cuanto a las personas que se han quedado sin casa, el ministro del Interior, Roberto Maroni, redujo hoy la cifra situándola entre las 17.000 y las 20.000 personas, muy por debajo de las estimaciones indicadas ayer, en que se llegó a hablar de 70.000 personas sin hogar.

El fuerte temblor de 5,8 grados se registró a las 3:32 horas de la madrugada de ayer y derribó numerosos edificios tanto en la ciudad de L'Aquila como en hasta 26 pueblecitos cercanos, algunos de los cuales han quedado completamente destruidos.

Tal es el caso de Onna, una de las localidades más cercanas al epicentro del seísmo, que ha quedado reducida a un cúmulo de ruinas. Otro es Paganica, en el que también se han registrado numerosas víctimas. Sobre el terreno están trabajando unas 5.500 personas, entre voluntarios y miembros de los servicios de emergencias, que llevan más de 24 horas trabajando sin descanso en las tareas de rescate. HALLADA VIVA UNA JOVEN 24 HORAS DESPUÉS

A medida que pasan las horas, disminuye la posibilidad de encontrar nuevos supervivientes bajo los escombros. No obstante, esta madrugada fue rescatada Marta, una estudiante de 24 años que pasó 24 horas bajo las ruinas. Los equipos de rescate la hallaron extendida sobre su cama, protegida por una viga de cemento armado que había caído a menos de 20 centímetros de su cuerpo, evitando así que las demás escombros la aplastaran.

Mientras prosiguen las tareas de rescate, otros voluntarios y miembros de la Protección Civil están asistiendo a los miles de damnificados que perdieron su casa y tuvieron que pasar la noche a la intemperie.

Entre ellos se encontraba una mujer embarazada a la que sólo le quedan dos semanas para el parto y que tuvo que dormir dentro del coche. "Estoy en pijama desde ayer por la noche y no tengo mis medicinas", relató otra mujer, de avanzada edad, que tuvo que pasar la noche en el coche junto a sus familiares.

La Protección Civil ha dispuesto miles de tiendas de campaña para acoger a los afectados, así como recintos y locales edificados con medidas de construcción antisísmica. Otros afectados fueron trasladados a hoteles y albergues de la costa.

El responsable nacional de la Cruz Roja italiana, Francesco Rocca, explicó que también se han desplegado en la zona equipos de apoyo psicológico, cuyos operadores tratan de consolar a los familiares de las víctimas y a los damnificados.

NUEVO SEÍSMO DE 4,8 GRADOS

Esta noche, la zona volvió a registrar unas 280 nuevas sacudidas, la más fuerte de las cuales se produjo a las 1:15 horas de la madrugada y fue de 4,8 grados en la escala de Richter, lo que volvió a generar la alarma en la región.

Otras tres, a las 0:47 horas, las 3:52 horas y 4:12 horas, se mantuvieron alrededor de los tres grados de la escala Richter, según informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (Ingv).

Por su parte, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, anunció que el Estado contribuirá con 30 millones de euros para ayudar a las víctimas del seísmo, a los que se sumarán fondos de ayuda procedentes de la Unión Europea.

Berlusconi, que visitó ayer la zona y decretó el estado de emergencia nacional, volverá hoy al lugar de los hechos para seguir personalmente la situación. Su Gobierno se ha comprometido en promover la construcción de una nueva ciudad en L'Aquila, que ha quedado devastada por el terremoto. "Estamos haciendo todo lo humanamente posible", aseveró.