Ascienden a 228 los muertos en el centro de Italia, donde esta tarde se registró otro fuerte seísmo

La nueva sacudida fue de 5,3 grados en la escala de Richter y podría haber provocado una nueva víctima

ROMA, 7 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno)

Las personas que perdieron la vida como consecuencia del terremoto registrado ayer en la región italiana de Abruzzo (centro del país) ascendieron a 228, de los cuales todavía quedan 15 sin identificar. Los cuerpos han sido alineados en la escuela de suboficiales de la Guardia de Finanzas, donde se ha preparado el depósito de cadáveres de la tragedia. Entre tanto, un nuevo evento sísmico de 5,3 grados en la escala de Richter volvió a sacudir la zona, generando nuevamente el pánico entre la población.

En nuevo seísmo tuvo lugar a las 19.47 horas, con epicentro en la misma zona que quedó devastada por el terremoto de 5,8 grados registrado ayer. A éste habían sucedido numerosas réplicas y sacudidas de asentamiento, pero ninguna de ellas fue tan fuerte como que se registró esta tarde.

Según las primeras informaciones, el nuevo terremoto habría provocado al menos otra víctima en la pequeña localidad de Santa Rufina di Roio, cercana al epicentro. Asimismo, numerosos edificios, ya tambaleantes, registraron nuevos derrumbes, como la basílica ubicada en Piazza Duomo, en la ciudad de L'Aquila, la capital de la región de Abruzzo.

Igual que el primero, el nuevo temblor también fue advertido en Roma, la capital de Italia, donde numerosas personas salieron a la calle atemorizadas. Por su parte, los parlamentarios reunidos tanto en la Cámara de los Diputados como en el Senado también constataron el temblor del suelo.

Además, la nueva sacudida reduce todavía más las posibilidades de encontrar supervivientes bajo los escombros de los edificios derribados. Entre otros, se encuentran cuatro jóvenes universitarios que quedaron sepultados en la Casa del Estudiante de la ciudad de L'Aquila y sobre los que ya no existe ninguna esperanza de encontrarlos con vida.

No obstante, las operaciones de búsqueda de supervivientes proseguirán en las próximas 48 horas, según detalló esta mañana el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, que acudió a la región por segundo día consecutivo para seguir de cerca la situación.

Sin embargo, a medida que pasan las horas, disminuye la posibilidad de encontrar nuevos supervivientes bajo los escombros. No obstante, esta madrugada fue rescatada Marta, una estudiante de 24 años que pasó 24 horas bajo las ruinas. Los rescatadores la hallaron extendida sobre su cama, protegida por una viga de cemento armado que había caído a menos de 20 centímetros de su cuerpo, evitando así que las demás escombros la aplastaran.

Los rescatadores también lograron sacar con vida a una anciana de 98 años que permaneció 30 horas bajo los escombros y esperó a ser socorrida haciendo ganchillo, según relató ella misma a los medios locales.

ONNA, SÍMBOLO DE LA TRAGEDIA

Los servicios de emergencia dieron esta tarde por prácticamente concluida la búsqueda de supervivientes en la pequeña localidad de Onna (centro de Italia), donde han perdido la vida 40 de sus 350 habitantes y se ha convertido en el símbolo del terremoto que ayer sacudió el centro de Italia.

Los heridos, en cambio, son poco más de un millar, de los que 500 han sido hospitalizados y un centenar se encuentran en condiciones especialmente graves. Los servicios de emergencia, en cambio, han logrado rescatar con vida a unas 150 personas de debajo de los escombros.

Entre los heridos se halla un joven español J. F. González, que se halla hospitalizado en la zona con una fractura en una pierna y otras lesiones, según informaron a Europa Press fuentes diplomáticas. El cónsul general en Nápoles, Luis Gómez de Aranda, viajará mañana a la región italiana de Abruzzo para visitarle.

En cuanto a las personas que se han quedado sin casa, suman unos 17.000. Muchos de ellos han sido recolocados en los campamentos preparados por la Protección Civil cerca de las zonas afectadas mientras que otros han empezado a desplazarse a los hoteles de la costa que se han mostrado dispuestos a acogerles.