Buscan supervivientes del terremoto en Italia

Buscan supervivientes del terremoto en Italia

Buscan supervivientes del terremoto en Italia

Por Deepa Babington y Antonella Cinelli

L'AQUILA, Italia (Reuters) - Los servicios de rescate buscaban en la madrugada del martes supervivientes de un terremoto que la víspera causó la muerte de más de 150 personas en el centro de Italia y dejó a decenas de miles más sin hogar, hacinados en tiendas de campaña y refugios improvisados.

Bomberos y trabajadores de emergencia sacaron a más de 100 personas de entre los escombros, pero la lluvia y las heladas temperaturas durante la noche complicaban la búsqueda de supervivientes en la ciudad medieval de L'Aquila y localidades cercanas en la región montañosa.

Se calcula que hay alrededor de 250 personas desaparecidas, y con el paso del tiempo disminuyen las esperanzas de encontrarlas con vida.

El seísmo ocurrió poco después de las 3:30 hora local (01:30 GMT) del lunes, tomando de improvisto mientras dormían a los 68.000 habitantes de la ciudad, junto a los de la zona, y destruyendo sus casas, viejas iglesias y otros edificios en 26 localidades.

Las réplicas sacudían la zona situada unos 100 kilómetros al este de Roma en la escarpada región de Abruzzo, mientras miles de personas se refugiaban en sus vehículos o en tiendas de campaña.

El primer ministro, Silvio Berlusconi, quien declaró el estado de emergencia nacional y visitó la zona de desastre, dijo que al menos 150 personas perdieron la vida y que más de 1.500 resultaron heridas. Según la agencia de protección civil, el número de damnificados alcanzaba 50.000.

"Es un grave desastre. Ahora debemos reconstruir y eso requerirá enormes sumas de dinero", aseveró Berlusconi, comprometiéndose a buscar cientos de millones de euros de un fondo para desastres de la Unión Europea.

Trabajadores de rescate buscaban supervivientes durante la noche en L'Aquila con poderosas focos y excavadoras y lograron liberar a algunas personas que permanecieron atrapadas más de 20 horas. Un bombero relató cómo sacó vivo a un niño de entre los retorcidas escombros de su casa.

"Todo lo que podíamos ver era su cabeza saliendo de los escombros, todo su cuerpo estaba enterrado. Seguimos excavando, sacando pieza por pieza los restos y finalmente logramos rescatarlo, cuando lo hicimos estábamos agotados pero también muy contentos", señaló.

La policía patrullaba las casas que quedaron abandonadas tras el seísmo y arrestaron a varias personas por saqueos. Miles de tiendas de campaña fueron instaladas en parques y campos de fútbol para dar refugio a los damnificados durante la noche.

"Ha sido un día tan largo y duro. Ahora que estamos sentados aquí en nuestro coche todo ha comenzado a hundirse", sostuvo la vecina de L'Aquila Piera Colucci, mientras se preparaba para dormir en su vehículo.

Berlusconi, cuyo Gobierno ya está luchando para obtener fondos que lo ayuden a lidiar con la crisis económica, dijo que su gabinete entregaría 30 millones de euros (40,60 millones de dólares) para asistencia inmediata y prometió construir una nueva ciudad en L'Aquila en los próximos dos años.

El primer ministro ordenó el despliegue de 1.000 soldados en el área devastada a partir del martes.